La familia de Ronald Ojeda, el teniente venezolano cuyo cadáver fue encontrado en Chile en una maleta enterrada bajo cemento en marzo pasado luego de que fuera secuestrado, se encuentra en la Argentina y el gobierno de Javier Milei le concederá el refugio. El hoy occiso residía en Santiago.
Se conoció que este jueves, los familiares del fallecido llegaron a Buenos Aires y se fueron hasta la oficina de la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, con quien se reunieron para finiquitar detalles de cómo serán sus nuevas vidas.
El pedido de la familia de Ojeda ya está en la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE). Los mismos habrían dicho que su solicitud se debe al temor que sienten a los comandos venezolanos.
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La administración de Milei no quiso dar los nombres de quienes residirán ahora en el país pero el medio Bio Bio , quienes estaban en Chile como familiares de Ojeda -que había huido de su país son su viuda Josmarghy Castillo y Mayra Ojeda, hermana del asesinado, más hijo y sobrinos. Ellas dos ya llegaron y son quienes estuvieron con la ministra Bullrich. También vendrán cinco menores, informaron fuentes oficiales a este diario.
Es de recordar que Ojeda integró un grupo de uniformados venezolanos que firmó un texto de desconocimiento de Nicolás Maduro como jefe de las fuerzas armadas de Venezuela. Cobró notoriedad luego de que el gobierno venezolano lo acusara formalmente de traición a la patria en el año 2017. Refugiado en Chile, fue secuestrado el 21 de febrero pasado en su departamento en el piso 14 en el municipio de Independencia. En las cámaras de seguridad se lo ve como lo arrastraron desnudo, sorprendido descansando.
Se estima que fue que torturado y que murió por “asfixia por tracción”, al ser ahorcado. Luego arrojaron su cuerpo en una maleta con cal y lo enterraron a metro y medio bajo tierra. Se cree que fue asesinado por la organización criminal transnacional Tren de Aragua, y que la responsabilidad la tiene Maduro.
La viuda y la hermana de Ojeda expresaron que se sentían inseguras en Chile, donde el secuestro y asesinato del militar generó enorme presión interna sobre el presidente Gabriel Boric, a quién distintos sectores acusaron de mostrarse “tibio” frente a Maduro.




