Carlos Iván Suárez.- Un bebé de tan sólo dos años de edad fue asesinado a golpes por su padrastro en la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires en Argentina. La madre del inocente sabía lo que ocurría y en lugar de denunciar, protegió a Ariel Farias, su pareja desde hacía poco menos de un año.
«La autopsia reveló que el nene fe violado, le sacaron dos litros de sangre de su vientre, quiere decir que el golpe fue tan fuerte que le rompieron el vaso sanguineo. Estaba quemado en sus brazos y genitales», narró una vecina.
Los maltratos hacia el nené ocurrían desde hacía un tiempo, incluso en diciembre fue denunciado por una vecina de la pareja, Karina Alegre, quien grabó el momento en el que tenían castigado al pequeño, en el patio de la casa durante una madrugada.
El hecho se registró el pasado viernes y desde entonces aprehendieron a Farias, aunque en su declaración negó haber cometido el delito.
El hombre había estado preso dos semanas atrás, acusado por el robo de un auto y su mujer, Pamela Palacios vendió un carro para pagar la fianza. Además, «tiene problemas de drogadicción y seguro ella también porque si permitió tanto, seguro tenía el mismo problema»; contó Alegre.
José Fleitas, el abuelo paterno del pequeño está destrozado, por su rostro recorren las lágrimas de tristeza por perder a su «consentido», a quien no veía desde hacía ocho meses porque la madre del niño se lo había prohibido por lo que no descartan que desde entonces, el chiquillo era maltratado.
La indignación es colectiva, a diario los familiares y vecinos protestan para exigir justicia porque Palacios aún sigue en libertad.
La mujer tiene otras dos pequeñas hijas, quien al parecer, también fueron golpeadas pero no abusadas por el sujeto.


