El comienzo de un nuevo año suele ser el momento elegido para renovar metas y fijar propósitos.
De la misma manera, las finanzas personales deberían tener su lugar en esa lista de asuntos para mejorar, reordenar y hacer ajustes en el corto y mediano plazo.
Mas aún de cara a un 2024 que se anticipa particularmente desafiante para el bolsillo de las familias.
Según los expertos en finanzas personales, para atravesar meses de crisis económica, inflación récord y alta incertidumbre sin que las deudas se vayan de las manos, será clave mantener un control metódico de ingresos y gastos, así como reordenar todas las cuentas de acuerdo a un plan.
«La temporada de verano es para los ahorristas la más difícil para concentrarse en una planificación financiera, pero a su vez es la más propicia para comenzar a proyectar los gastos e ingresos desde el comienzo del año», sostuvo a Clarín Karina Díaz, asesora financiera y agente productora inscripta ante la Comisión Nacional de Valores.
Primero, se recomienda hacer una lista de las cosas que se deseen mejorar o comenzar a incorporar a la vida financiera. Y luego ir adoptando los hábitos necesarios, a través de ciertas estrategias, para poder cumplir con esos objetivos.
¿Qué se puede hacer en el 2024 para mejorar en lo económico, más allá del contexto?
. Revisar cómo fueron las finanzas personales en 2023
Si bien es importante fijar objetivos financieros, antes será necesario conocer bien la situación actual. Analizar cómo fueron las finanzas del año anterior permite entender qué tipo de comportamiento se tuvo y a partir de ahí idear un plan para el nuevo año.
En este contexto, habrá que revisar los ahorros y las deudas pendientes, lo que permitirá establecer objetivos realistas para 2024.
. Armar un presupuesto de ingreso y gastos
«La previsibilidad de ingresos y gastos de las familias es el punto central para organizar toda la economía doméstica. Uno de los errores más significativos que atenta contra la administración de las finanzas personales es no llevar registro o presupuesto de cuáles serán en el corto plazo (mensual, semestral, anual) los ingresos y egresos de dinero», explicó Díaz.
Incluso en tiempos de altísima inflación, con valores muy cambiantes, mantener este monitoreo es crucial. En ese sentido, Díaz detalló que «la falta de planificación genera potenciales acumulaciones indeseadas de deudas, así como también resta posibilidades para generar ahorro que permita contar con un colchón de liquidez o bien que pueda ser invertido a mediano o largo plazo».
Por su parte la fundadora de GT Educación Financiera, Gabriela Totaro, explicó que «al principio el armado del presupuesto debería ser diario, para poder tomar rápidamente el control de las finanzas. Y repetirlo durante 21 días, porque en ese lapso se irá convirtiendo en un hábito y luego se podrá sostener en el tiempo».




