CIS.- Jarving Gil, de 38 años de edad, llegó a Argentina hace cuatro años en búsqueda de un mejor futuro. Estaba trabajando como delivery mientras que su esposa lo hacía en una tienda en negro. Hace tres meses aproximadamente, comenzó con muchos vómitos, dolor en la espalda, la barriga muy hinchada. No comía nada porque todo lo vomitaba. «Íbamos a los hospitales por guardia pero le decían que era un virus», contó su pareja, Anabel Castillo.
Hace un mes siguió con los síntomas, así que quitaron un dinero prestado y fueron hasta una gastroenterólogo venezolana, quien le hizo un eco y determinaron que tenía el vaso inflamado, el colon inflamado y había perdido una relación renal córtico medular. «La doctora le mando hacer unos exámenes de laboratorios a mi esposo y una tomografía. Se realizó los de laboratorios y nos llamaron al día siguiente que se los repitiera nuevamente porque estaban alterados. Fue nuevamente y los llamaron de emergencia que «lleváramos a mi esposo a la guardia (emergencia) del hospital porque los exámenes estaban alterados y se podía descompensar en cualquier momento».
Luego de pasar por varios centros hospitalarios, fue en el de Clínicas donde lo internaron por 24 días y le hicieron dos intervenciones quirúrgicas de emergencia. «La primera operación fue una nefrostomía bilateral para poder salvar los riñones, ya que estaban muy comprometidos. Le colocaron una manguera de cada lado de los riñones y la segunda fue una Ileostomía. Una bolsa donde el puede hacer las heces porque no podía ir al baño. Además tiene una masa en el abdomen que es la que ha causado todo ello, por lo que se le hizo una biopsia y el resultado es un tumor maligno».

Tras este diagnóstico se le comenzó a hacer la quimioterapia y el próximo 26 de diciembre le harán la segunda por lo que él no puede trabajar en esas condiciones y su esposa tampoco porque es quien lo cuida. Su situación económica es fuerte en la actualidad. «Hemos podido solventar gastos por amigos, conocidos y hermanos de la iglesia. Pero todo ha sido muy difícil. Aquí estamos mí esposo y yo y tenemos una niña de 3 años de edad. Tengo una hermana que vive aparte y ella quien me ayuda con la niña cada vez que puede porque ella trabaja».
La ayuda económica que requieren es para costear los gastos de alquiler, expensas, servicios y pañales. «Nuestro deseo es poder traer a su mamá que está en Venezuela para que nos pueda ayudar con su cuidado y de la niña, de esa manera yo pueda salir a trabajar», explicó Anabel.
Así que quienes deseen colaborar con este lamentable caso, pueden hacer a través de la cuenta de Mercado Pago a nombre de:
Anabel Castillo
CVU: 0000003100088455656687
Alias: carlotta.rosa





