«Me impactó mucho la situación, que un nene le pida ladrillos a Papá Noel cuando nosotros a esa edad pedíamos un juguete… Fue muy fuerte», cuenta a Clarín, Constanza, una estudiante de la Ciudad de Buenos Aires.
Un niño de la ciudad de Luján -Provincia de Buenos Aires- le solicitó ayuda a Santa: deseó que le reconstruyera su casa, destruida por un incendio accidental. Lo que no esperaban el chico y su familia era que iban a recibir un apoyo inimaginable.
El 8 de noviembre de 2023, Gonzalo -de 7 años- y su familia vieron cómo su hogar en el barrio San José de Luján se caía a pedazos tras la explosión de una garrafa. Afortunadamente, nadie salió herido.
A raíz de este incidente, el chico -quien asiste al comedor local «Rayito de Sol»- decidió escribir de puño y letra un conmovedor mensaje: «Querido Papá Noel, para esta Navidad quiero pedirte ladrillos para hacer mi casa. Te quiero mucho».

La imagen del niño con la carta a Santa se viralizó en las redes y llegó a una docente del colegio «Villa Devoto School», ubicado en el barrio de Devoto. A partir de allí, todo cambió.
Con la ilusión de enmendar esa delicada situación, desde el colegio pusieron manos a la obra para recaudar dinero mediante una rifa para ayudar al niño. «Pasaban los días y nos fuimos dando cuenta de que era imposible alcanzar el monto que se necesitaba por este medio», aclara con tristeza la joven.
Por lo tanto, Constanza y sus compañeros de colegio tomaron la determinación de difundir lo ocurrido por medio de las redes sociales, con la expectativa de conseguir donaciones.
Al cabo de un tiempo, lograron juntar más de 6 millones de pesos y numerosas prendas de ropa y juguetes. Constanza y el resto de los impulsores de la campaña solidaria quedaron impresionados con la gentileza de la gente.
La solidaridad era cada vez mayor. Pronto, una familia se sumó a la iniciativa y optó por donar todos los ladrillos necesarios para transformar la pila de escombros en un nueva vivienda.
En la actualidad, la casa se encuentra en construcción gracias a la ayuda recibida. El sueño de Gonzalo se hizo realidad.
Tomado de Clarín




