El futuro ministro de Interior, Guillermo Francos, dijo que sería razonable que el tipo de cambio oficial ronde ese precio y achique la brecha con el blue.
Se trataría de una de las primeras medidas que implementaría el presidente electo. Actualmente, el dólar oficial cotiza para la compra a $378 y llevarlo a los $650 provocaría una devaluación cercana al 80%. De todas formas, Francos aclaró que es un cálculo estimativo: “No estoy diciendo que es el valor que vaya a tener”.
En ese contexto, desde Consultatio indicaron que si Milei comienza con el plan de estabilización “lo que venga dependerá exclusivamente del éxito que pueda tener atravesando ese sendero” y que “es muy probable que, incluso, si se diera una fuerte corrección cambiaria, no se levantarían todas las restricciones cambiarias en un principio”.
En tanto, el economista de Empiria, Matías de Luca, explicó: “La idea es generar una recomposición (depreciación) del tipo de cambio real, de modo que el Banco Central pase de vender a comprar reservas. En la medida que esto se haga de forma sostenida y mejore su balance (empiece a tener reservas netas positivas), la brecha cambiaria debería moderar y eso ayudar a aplacar expectativas. Un banco central robustecido disminuye las especulaciones de devaluación. Por otra parte, el equilibrio fiscal elimina la necesidad de emitir dinero, por lo que debería el otro pilar del programa económico. A medida que se den estas dos cosas, la inflación en el mediano plazo debería empezar a bajar”.
Para los economistas de Equilibra, la suba “sumaría un poco más de 3 puntos porcentuales de inflación sino modifica el precio del dólar MEP/CCL ni el exportador”. “El aporte sería acotado porque la mayoría de los rubros importados del IPC toman en cuenta las cotizaciones financieras en su formación de precios; y noviembre captaría el impacto inflacionario de la generalización del dólar exportador al resto de los bienes y servicios”, acotaron.
En tanto, la consultora Ecoviews señaló que en el caso de comenzar con la corrección cambiaria sería “más fácil para el Gobierno, dado que no requiere aprobaciones del Congreso, sino que simplemente es el Banco Central el que decide”. En esa línea, explicó cuáles creen que son los dos caminos posibles: una devaluación brusca o una más moderada.
“Un dólar a $650 implica un salto cambiario del 80%. En este caso, la brecha es probable que quede algo más alta y no desaparezca al menos hasta que se elimine este impuesto. La ganancia de competitividad sería menor, por lo que el incentivo a que se liquiden las exportaciones también. Creemos que yendo por esta línea de acción se puede descomprimir la situación actual, pero hay chances de que la devaluación se quede corta teniendo en cuenta que la inflación puede comer rápidamente la mejora”, precisaron desde Ecoviews.
Con información de TN




