El crimen ocurrió el pasado viernes, alrededor de las 19.30, en la calle Sardi, entre José Hernández y Almafuerte, en Luis Guillón, partido de Esteban Echeverría.
Jorge Alberto Maugeri de 70 años de edad, jubilado, estacionó su Renault Duster en la puerta de su casa. Volvía del supermercado con su esposa, Graciela Ramos, con la idea de ver por la tele el partido de Boca con Unión de Santa Fe, por la Copa de la Liga Profesional.
Apenas llegó, dos ladrones en moto los asaltaron. No se sabe si «Pirilo», como le decían, reaccionó para evitar que ingresaran a la propiedad o si directamente le dispararon. Lo cierto es que el balazo le entró por un ojo y le causó la muerte en segundos.
Maugeri tenía tres hijos: una mujer que le dio dos nietos y dos varones que viven en Estados Unidos. Había trabajado varios años en la planta de trabajadores gráficos de Clarín.
Allí fue donde recibió su apodo, cuando trabajaba en la fundición, e hizo muchos amigos, que compartían con él su pasión por los caballos de carrera, los casinos y los asados bien regados.
Alrededor de tres décadas atrás, «Pirilo» entró a la planta donde se imprimía Clarín de la mano de su hermano, «Pocho», quien falleció años después.
Con información de El Clarín




