Mientras menos días faltan para las elecciones, más se perciben en las góndolas los problemas de abastecimiento de alimentos y productos de limpieza y tocador que ya se venían observando, tímidamente, en los últimos meses.
Según reseña Infobae, confluyen dos factores que hacen eclosión: por un lado, la oferta es limitada porque los proveedores tienen control de precios en las grandes cadenas y no están dispuestos a vender más que el volumen del año pasado. Por otro, la demanda en este canal creció muy fuerte por el diferencial de precios que existe con el canal tradicional (los autoservicios y almacenes) y, en los últimos días, por la necesidad del consumidor de comprar hoy lo que mañana será más caro.
«Tapan los huecos como pueden y en muchos casos desaparecieron las promociones con el objetivo de desalentar la venta en exceso. Aparecen las góndolas frenteadas (cuando ponen sólo producto en el frente y atrás están vacías) y estiradas (cuando llenan de forma horizontal con un producto con stock el hueco de otro ausente). Estrategias hay miles, pero aún así la escasez se nota» reseña el artículo.
En las cadenas hablan de la categoría bebidas como una de las más complicadas -incluso anticiparon que una importante firma del rubro ya envió una lista con aumentos del 35% para aplicar a partir del lunes-, pero también hay problemas con el arroz, el aceite, las pastas y los productos de limpieza y tocador, muchos de los cuales son importados.
Consultadas fuentes oficiales, precisaron que “el abastecimiento se encuentra dentro de parámetros normales, más allá de algunos faltantes que se observan”. “Entendemos que dada la situación eleccionaria, puede haber ciertas tensiones que se reflejen en góndola”, dijeron desde Comercio, al tiempo que agregaron que los casos varían según la semana y la cadena; en algún momento falta arroz, en otro, algunos frescos o también productos de perfumería o cuidado personal. “Puede faltar alguna primera marca, pero los supermercados sustituyen”, aclararon las fuentes.
En este contexto de escasez, los supermercados comenzaron a limitar la venta de algunos productos. “Empezamos a limitar la Coca, el aceite de girasol, ya que algunos querían llevarse de a pallets. Son revendedores, están líquidos y quieren comprar mercadería”, dijo a este medio el dueño de un mayorista.




