Hasta el martes, los migrantes que querían entrar de manera irregular a Estados Unidos, solo tenían que mojarse hasta las rodillas para cruzar el Río Bravo. Hoy, es necesario nadar entre un metro y medio de agua para alcanzar la barrera de alambres de púas, primera defensa de Estados Unidos para frenarles el paso.
El venezolano Héctor, de 28 años y quien prefirió omitir su apellido, llegó desde su país hace dos meses. Hoy cruzó nadando el río de ida, pero tuvo que devolverse ante el bloqueo de la Guardia Nacional de EE.UU., apostada justo tras la barricada de alambre.
“Dicen que por aquí ya no es un puerto, que nos tenemos que ir a los puentes, con cita, pero ya tengo dos meses aquí y nada que me sale la cita”, cuenta mientras se escurre la ropa con las manos.
El joven explicó que hay otros inmigrantes que ya tienen hasta ocho meses esperando también una cita con las autoridades migratorias estadounidenses sin que llegue su notificación.
Por su parte, Adriana vio cómo su primo pasó los siete metros del río Bravo de ida y vuelta sin encontrar un hueco para colarse entre la barricada de alambre con filosas navajas. Ella no se atrevió.
“Todo es una lucha, voy a mirar por otra entrada a ver por dónde pasamos, ya estamos aquí en la lucha. No quieren aprobar la cita, si no aprueban la cita ¿cómo entra uno?”, se lamenta Diego, un hombre de 32 años que también atravesó el agua acumulada por las lluvias recientes.
Los medios han documentado desde hace unas semanas al menos cinco vertederos de aguas negras que escurren desde el poniente de Ciudad Juárez directo al cauce del río Bravo, en tanto que el punto donde cruzan los migrantes se encuentra río abajo, a unos cuantos kilómetros de donde el afluente se contamina.
La Patrulla Fronteriza anunció que hará deportaciones rápidas por un puente internacional de Ciudad Juárez, mientras que el Gobierno mexicano junto con la empresa ferroviaria Ferromex se comprometieron a bajar a los migrantes del tren para evitar que se pongan en riesgo.
México acordó que negociará con los países expulsores para que reciban a los migrantes que detendrá y retornará a esas naciones.
Con información de Agencias




