La selva del Darién es una zona remota y peligrosa, pero al ser la única ruta terrestre entre América Central y América del Sur, se ha convertido en el paso obligatorio de los migrantes que buscan cumplir el sueño americano.
La Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional de Colombia (Dijín) y la Fiscalía General de la Nación confirmaron que fue desmantelada una red criminal que se encargaba de gestionar visas y documentos falsos a los extranjeros que llegaban al país para que pudieran ingresar a Colombia.
Después los extranjeros eran movilizados hasta el Urabá, subregión ubicada entre Antioquia y Chocó —hace parte de los últimos territorios del país antes de llegar al Tapón del Darién—, en donde se adentraban a la jungla para ingresar a Panamá. Se conoció que los escondían en pipotes para saltar los controles migratorios.
De acuerdo con el informe entregado por las autoridades, la organización llevaba siete años operando en Colombia, teniendo diferentes puntos de operación en el país, uno de ellos en Nariño, en donde cobraba a los migrantes entre 2.000 y 2.500 dólares para llevarlos hasta Urabá. Este pago incluía hospedaje y alimentación durante el recorrido.
Además, se reveló que existieron casos en los que personas que habían sido inadmitidas en Migración del aeropuerto El Dorado de Bogotá eran contactadas por los criminales para permitir el acceso con documentos falsos. En muchos casos, la organización ilegal escondía a las víctimas en canecas de basura para que pudieran salir del aeropuerto.
Bajo este método habrían logrado realizar diez operaciones de tráfico de migrantes con éxito, mientras 27 fueron descubiertos de manera individual por las autoridades, con lo que se evidenció la conexión entre ellos.
Con información de Infobae




