Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, el presidente Alberto Fernández ofreció ayer su último discurso ante más de 30 líderes políticos de todo el mundo. El jefe del Estado cuestionó el “bloqueo” a Cuba y Venezuela, sin cuestionar las violaciones a los derechos humanos en ambos países, y atacó al Fondo Monetario Internacional (FMI).
“La perpetuación del bloqueo contra Cuba es inadmisible”, sentenció Fernández. “Año tras año esta Asamblea General reclama por una abrumadora mayoría la necesidad de ponerle fin”, remarcó el jefe del Estado. Y exigió a continuación: “Solicitamos una vez más la exclusión de Cuba de la lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo internacional”.
Con respecto a Venezuela, gobernada por el dictador Nicolás Maduro, Fernández consideró también necesario “cesar de inmediato las sanciones impuestas por los Estados Unidos”. Justificó su pedido al decir que la prolongación de dichas trabas “lastimaron” las condiciones de vida de los venezolanos y los condujeron al exilio.
La Nación.-




