El amor puede tomar diferentes formas cuando existe una conexión. Eso fue lo que sintió Dave al ver a Jackie por primera vez en un viaje por vacaciones. Si bien era consciente de la distancia que los separaba, luego se sorprendió al saber que su flechazo era correspondido.
Pese a lo inusual de la relación, ambos coincidieron en que su amor debía dar un paso más y no tardaron mucho en casarse. El matrimonio, en el que se llevan 42 años de edad, contó cómo se conocieron y qué pensaron uno del otro. Además, reflexionaron sobre los prejuicios de la gente.
Según contó Love Don’t Judge, un canal de Youtube, esta historia comenzó en el 2016 con un Dave de 63 años que había decidido ir a pasar unas vacaciones a Filipinas. En su estadía por el país, decidió conectarse a una página de citas para ver si lograba concretar un encuentro romántico.
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Al navegar por los diferentes perfiles, se encontró con el de Jackie, una oriunda del lugar de 21 años que, al igual que él, estaba en búsqueda de una pareja. Después de observar sus fotos, el hombre decidió invitarla a salir y ella, sin dudar, dijo que sí.
Al inicio del vínculo, Dave le consultaba constantemente a su pareja si quería continuar ya que veía que sus padres eran menores que él y eso le preocupaba: “Ella, sin pensarlo un segundo, siempre me repetía que quería seguir viéndome, pese a esta cuestión”.
Jackie explicó que siempre estuvo enamorada y que no se arrepiente de haberse casado con Dave porque es un hombre muy bueno. “Me ama, me respeta, es el mejor. No tengo ningún problema con la diferencia de edad”, expresó.
Hacia el final, ambos dieron un consejo para otras personas que se encuentren en la misma situación y que tengan miedo de expresar lo que sienten por los prejuicios: “Si dos personas se aman y quieren vivir juntas, la edad es sólo un número”.
Con información de TN




