Un hecho inaudito ocurrió con un vuelo había salido del Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, hasta Barcelona, España. El capitán del avión decidió aterrizar de emergencia, después de que un pasajero no aguantara llegar al baño y defecara en pleno asiento y pasillo.
Durante las primeras dos horas de vuelo todo transcurrió con normalidad en el avión de la aerolínea Delta. Sin embargo, cuando ocurrió el percance todo empezó a salirse de control.
El excremento quedó en todo el pasillo del avión. Según testigos, alcanzó de 15 a 20 filas.
Según explicó un portavoz de la aerolínea, el vuelo DL194 volvió a Atlanta “poco después del despegue, debido a una emergencia médica”. Y explicó que el vuelo pudo operarse «con un cambio de aeronave» -tras el aterrizaje- dado que la causa del retraso habría sidola diarrea que sufrió uno de los pasajeros, habría quedado esparcida «por todo el avión».
«Es simplemente una cuestión de riesgo biológico: tuvimos un pasajero que tuvo diarrea a lo largo del avión, por lo que querían que regresáramos a Atlanta», dijo un piloto del DL 194 al control de tráfico aéreo.
Frente a esta situación y aún con muchas horas de vuelo que recorrer, el capitán decidió dar la vuelta y regresar a Atlanta. De esta forma, el avión aterrizó en el mismo aeropuerto del que había despegado varias horas después.
Al llegar a Atlanta, varios trabajadores se encargaron de desinfectar la aeronave durante horas, mientras los pasajeros eran reubicados en otros aviones.
Con información de Agencias




