Hace 16 días, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Dirección General de Aduanas (DGA) detuvieron a una joven pasajera que estaba por abordar un vuelo que tenía como destino la ciudad de Barcelona.
A. S. F., de 20 años, vecina del barrio porteño de Villa del Parque, tenía 78 cápsulas con cocaína en su cuerpo. Ahora cayó el segundo integrante de la banda narco. En Palermo, un estudiante universitario fue arrestado, acusado de ser quien “cargó” con droga a la “mula”.
Según informaron a calificadas fuentes judiciales, el detenido, solo identificado como C. M., de 33 años, es estudiante de Ciencias Económicas. Vivía en un departamento de su familia en Migueletes al 700, en Palermo, en la zona conocida como La Imprenta. Se negó a declarar cuando fue indagado por el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky.
Lea también: Capturaron a una mujer en el aeropuerto de Ezeiza, quien transportaba droga en su vagina
“El sospechoso detenido sería la persona que ‘cargó’ a la ‘mula’, como les decimos a las personas que se encargan de preparar a las personas que llevan la droga en su cuerpo, y lo habría hecho en su departamento de Palermo”, explicaron los voceros consultados.
El viaje que A. S. F. iba a emprender a Barcelona era su primero fuera del país. Había sacado el pasaporte pocos días antes, detalle que fue clave cuando se hizo el “perfil de riesgo” entre los pasajeros del vuelo IB2602 del 29 de julio pasado.
Cuando el personal de la PSA y de la DGA se le acercó y comenzó a interrogarla, respondió de forma “dubitativa” a las consultas de los uniformados y del personal aduanero.
Cuando la hicieron pasar por el equipo de rayos X Body Scan del Aeropuerto de Ezeiza, las imágenes revelaron cómo se veían las 78 cápsulas con cocaína en el cuerpo de la chica.
La chica, que estaba desempleada, estuvo internada en el Hospital Zonal General de Agudos Doctor Alberto Antranik Eurnekian, de Ezeiza, hasta que pudo evacuar todas las cápsulas con cocaína que había ingerido. Después fue trasladada a los tribunales de la Avenida de los Inmigrantes 1950, en Retiro, donde se negó a declarar ante el juez Aguinsky. En el expediente, el Ministerio
Público está representado por el fiscal Emilio Guerberoff.
A pesar de que A. S. F. se negó a declarar, los detectives de la PSA pudieron avanzar. Al analizar las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas por Aeropuertos Argentina 2000 en Ezeiza se pudo identificar el auto en el que había llegado la “mula”.
“La muchacha había llegado al aeropuerto en un automóvil que hace viajes que se piden por medio de un app. Se logró identificar al chofer del vehículo y fue citado a prestar declaración testimonial”, relataron fuentes de la causa.
Bajo juramento de decir la verdad, el chofer recordó dónde había comenzado el viaje que finalizó en el aeropuerto. Si bien no pudo precisar de qué edificio había salido la pasajera, dio detalles de la zona.
Fue así que, tras tareas investigativas en la zona de La Imprenta, y con la información obtenida en el teléfono celular de la “mula”, los detectives de la PSA pudieron identificar el edificio y el departamento donde vivía C. M. y, en consecuencia, el juez Aguinsky ordenó la detención.
En el operativo donde se detuvo al sospechoso, la PSA secuestró un teléfono celular y una computadora. El juez decidió excarcelar a la “mula”. Según fuentes judiciales, Aguinsky el fiscal Guerberoff entendieron que no existía peligro de fuga ni de entorpecimiento de la investigación. La joven se habría ido al sur del país, a la casa de un familiar.
La Nación.-




