Carlos Iván Suárez.- Sin lugar a dudas el padre Eusebio Nicolás Hernández Greco, se ha convertido en el embajador de la fe para los venezolanos en Argentina. Desde hace años trabaja de la mano con la comunidad, a quienes les brinda apoyo de distintas maneras, siempre pendiente por evitar que pasen frío o necesidades alimenticias.
Encabeza junto a Denglys Romero de Baires de Libertad, un grupo que diariamente preparan alimentos a más de 100 personas, además en cada jornada de entrega de ropa de invierno o de alimentos, no sólo los bendice sino que les da frutas o algún caldo caliente si la temperatura está muy baja.
Visitar la parroquia Caacupé de Buenos Aires, donde Eusebio es el párroco, es sentirse en una iglesia de Venezuela, ya que por donde quiera hay un santo venezolano: La virgen de Coromoto, la Virgen del Valle, la Divina Pastora, el beato José Gregorio Hernández, El Nazareno de San Pablo, San Juan Bautista, entre otros, son parte de las festividades marianas que oficia Hernández cada año y quizá una de las más grandes, la virgen de La Chinita que hasta es parte de la organización de la feria cada mes de noviembre.

Una boda venezolana en Argentina, no se celebra sino es bendecida por el padre Eusebio. También está en los momentos dolorosos, cuando parte algún migrante venezolano, orando por su eterno descanso y lo mismo hace cada día de la madre o del padre.
Y es tanta su cercanía con la comunidad venezolana que se le ha pegado la jocosidad y el acento zuliano. Es natural escucharlo con algún dicho típico o parte de la jerga marabina, incluso al consultarle de dónde es, a manera de broma, responde que de San Francisco y da una dirección real de esa ciudad, aunque realmente nació y creció en Villa Mitre, y desde muy joven sintió el llamado de Dios.
Desde su ingreso al Seminario de Villa Devoto, Eusebio contó con la orientación y el estímulo de Jorge Bergoglio, quien lo ordenó sacerdote y quién, como Papa, lo ha recibido en Roma.

A miles de kilómetros de su tierra natal, los venezolanos y migrantes en general, han encontrado en el padre Eusebio un embajador de la fe, gracias a él nos hemos reunido, reencontrado con la idiosincrasia criolla.
Hoy, Día del Sacerdote, en nombre de la comunidad venezolana queremos decirle GRACIAS, padre Eusebio por ser tan bondadoso y misericordioso con nuestros hermanos que han llegado a buscar un mejor futuro.





