En agosto podría darse los primeros pasos para que se reforme la Ley de Alquileres sancionada en 2020. La oposición pidió una sesión especial, post-PASO, para el 23, mientras se apilan informes y datos que confirman la cuasi-paralización del mercado locativo.
Un informe privado registró que en julio los precios de alquileres subieron con gran fuerza y por encima del Índice de Contratos de Locación (ICL) que regula el Banco Central que para julio había sido del 4,04% intermensual. Los alquileres tradicionales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) marcaron un incremento del 2,7% para casas y un 12,8% en departamentos. Al explorar en mayor detalle se observa un panorama aún peor: las locaciones en departamentos tuvieron fuertes aumentos en todas las zonas: 10% en CABA; 12,6% en Gran Buenos Aires (GBA) Norte; 9,7% en GBA Sur y 10% en GBA Oeste.
Los valores de alquileres de casas aumentaron en todas las zonas pero más en CABA, un 17,1%. En GBA Norte la suba fue de 2,2%, En GBA Sur de sóo 0,3% y en GBA Oeste, de 1,6 por ciento.
El análisis de julio lo hicieron Mercado Libre y la Universidad de San Andrés (UDESA).
La preocupación abarca todos los distritos y se refleja en la escasez de unidades disponibles. En Vicente López hay menos de 400 departamentos en alquiler y el 65% se ofrecen en dólares. En Tigre hay menos de 900, y el 80% son en dólares y temporarios. Y en el corredor oeste, en Morón, hay menos de 200 para acuerdos tradicionales.
La oferta en CABA se derrumbó un 44% en CABA, a niveles históricos. Actualmente hay menos de 900 departamentos en locación tradicional




