Carlos Iván Suárez.- Tan sólo cinco horas después de que falleció Juan Luis Colina, nació su nieta y conocerla era lo que más anhelaba actualmente, según conctó Wualter Beltrán, uno de los sobrinos del ahora occiso, quien estaba derrumbado en lágrimas, frente a la fiscalía que lleva el caso, para exigir justicia.
«Lo que más quería era conocer a su nieta que nació esta madrugada y él se murió a las 10 de la noche. Era su segunda nieta, del hijo menor. Estaba haciendo unos cursos de inglés y de ingeniería mecánica para salirse del delivery porque quería un trabajo donde no corriera tanto peligro, donde no se expusiera tanto como lo hacemos todos los que estamos acá», recordó.
Juan Luis era padre de dos hombres y una jovencita de 18 años de edad, con quienes vivía en Argentina desde hace cinco años, además de su esposa, quien recientemente perdió a su madre en Venezuela.
«Era buen padre, hermano, hijo, excelente cuñado. Dejó a mi hermana sola», comentó Dangles Sánchez, cuñado de la víctima y quien no paraba de llorar, «era una persona especial para todos. En delivery lo conocían como gordito porque era muy querido, intachable».
Recordó que por la situación de la crisis venezolana, debió viajar hasta a Argentina para conseguir un mejor futuro, lo que nunca imaginó es que conseguiría la muerte. «Era un profesional de la ingeniería mecánica industrial, allá trabajaba en una cervecería por muchos años y aquí estaba haciendo cursos para entrar a una empresa porque decía que quería salir de esto por el peligro de los robos, lo que le pasó, en fin.. era de los que más se cuidaba».
Junto a ellos, estaban Jesús Díaz y Romiriana Schoonewolff, compañeros de trabajo y amigos de Juan Luis, a quien describieron como un «padre», porque los cuidaba a todos.
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