Peko Peko es el ruido que hace la panza con hambre, dicen en Japón. También es el nombre de uno de los locales de comida de ese país que abrirá en el Barrio Chino. El pasaje Vía Viva, que inaugura en pocos días, promete unir comunidades a través de la comida y la bebida. Y, también, aprovechar el espacio que nació al lado de la estación Belgrano C cuando se elevaron las vías del Mitre.
Comer al paso, estación de tren, Barrio Chino: el lugar decía Asia por todos lados. Por eso la mayoría de los sabores serán chinos, japoneses, taiwaneses y coreanos. Y la forma de consumirlos, a la manera de los mercados callejeros de ese lado del mundo. Uno de los locales se llamará Yatai, como los puestos móviles de comida japoneses, como para no dejar lugar a dudas.
Son 22 locales, la mayoría pequeños, para comer sentado afuera o comprar para llevar. Por eso los platos son, en su mayoría, «portables»: brochettes, baos, falafel, ramen. «Para estos restaurantes me inspiré en Japón, Hong Kong y Taiwán, pero también en otros países donde comer al paso también está extendido», cuenta Elisa Hsueh mientras le da los toques finales a sus tres locales.
Mientras tanto, Rosa Shiroma va y viene de su local de 25 metros cuadrados donde servirá comida de sus antepasados japoneses, Peko Peko. Ella y Hsueh son parte de la comunidad asiática que se presentó a la convocatoria para ser parte de este pasaje paralelo a Arribeños, ubicado entre esta calle y 11 de Septiembre.
Con todo, también hay marcas argentinas. Pero deben darle a su propuesta un toque asiático. Por eso, al lado del logo del nuevo Farmacity se lee en caracteres chinos: «Belleza Bienestar Farmacia». Havanna tendrá packaging en ese idioma y prepara un alfajor sólo para ese lugar.
Entre Juramento y Mendoza va esta primera cuadra del nuevo pasaje, que se espera que inaugure el 8 de abril y abra la mayoría de sus 22 locales ese día.
VíaViva continuará luego entre Mendoza y Olazábal, tramo que está previsto inaugurar en mayo según los creadores de esta iniciativa, cuyo socio mayoritario (Joon Hak Choe) es coreano.
La idea es que el pasaje siga avanzando hacia Núñez: llegar hasta Monroe y, si es posible, instalar a esa altura un paifang, un arco de entrada al barrio similar al de Juramento. «Planeamos colocarlo con intervención de la Embajada de China», adelanta Tomás Garzón Maceda, director comercial de VíaViva.
«No estamos compitiendo con el Barrio Chino sino ampliando su abanico. Queremos que se posicione como un centro turístico internacional -explica Garzón Maceda-. Por eso hacemos esto y pensamos organizar acá lanzamientos de libros, películas u otros productos».
Todavía en obra, el nuevo pasaje pasa desapercibido, vallado tanto por Juramento como por Mendoza. Pero de noche ya se encienden sus guirnaldas de luces cilíndricas, a la manera de linternas chinas.
Es que a las obras de VíaViva le antecedió la llegada de bares y restaurantes detrás de la estación Belgrano C, en el pasaje Echeverría, llamado así aunque sea perpendicular a la calle de ese nombre. En el borde de sus canteros se consume lo que se vende en sus locales, que no son los únicos nuevos en el barrio.
«Sin la experiencia y las recetas que me dan mis padres, estos nuevos proyectos no podrían haber nacido», admite Hsueh, que es licenciada en Gastronomía e hija del matrimonio de taiwaneses que abrió el restaurante Dao Xiang Ting en Caballito en los noventa.
No será su único restaurante: en Brochette City ofrecerá sabores tan locales como ojo de bife al Malbec y tan exóticos como el salchibokki, mezcla de tteokbokki coreano, salchicha alemana y salsa Gochujang. Su bar Sakura tendrá mocktails (cócteles sin alcohol), con combinaciones como coco y jugo de mango.
Peko Peko también propondrá platos fáciles de llevar o de comer al paso. Por eso una de sus estrellas será el yakitori -brochettes de pollo con salsa teriyaki-, que aquí tendrá además su versión de carne de vaca o de cerdo, a tono con el gusto local. También habrá onigiris, karaage, variedad de sakes y cervezas japonesas.
En esta primera cuadra de VíaViva habrá también cervecería, pizzería, heladería, joyería, bazar, licorería china, tienda de ropa y dos cafés. Uno de Café Registrado, con una versión extendida (con gastronomía y lugar para sentarse) del local que abrió bajo la estación elevada.
El otro es el café 2D, donde paredes, muebles y cuadros son blancos, y todos los relieves están dibujados en marcador negro, lo que genera la sensación de estar dentro de un cómic.
VíaViva se llama el pasaje y también el grupo al que fue adjudicado el proyecto Bajo Viaducto Mitre en todos sus tramos: Barrio Chino (de Monroe a La Pampa), Libertador (de allí hasta Olleros) e Hipódromo (hasta Dorrego). Involucra casi tres kilómetros y medio, dos barrios (Belgrano y Palermo) y dos estaciones del ferrocarril Mitre: Belgrano C y Lisandro de la Torre. Y prevé la construcción de baños públicos, más espacios verdes y ciclovías.
Clarin .-




