La víctima y las dos jóvenes se conocieron cuando ellas vendían medias por las calles de Núñez y él, un hombre de 74 años de edad, viudo y padre de tres hijos, volvía de jugar al tenis en River Plate. Tuvieron varios encuentros: él les daba dinero, comida y bebidas alcohólicas a cambio de relaciones sexuales. Pero la relación terminó en un crimen. Adrián Muñoz fue apuñalado y estrangulado. Y las dos mujeres, Rocío Barreto Vera y Ariana Domínguez, fueron condenadas a prisión perpetua, culpables de homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con ensañamiento y para facilitar, consumar otro delito y procurar su impunidad, y robo con armas.
Así lo informaron a la nacion calificadas fuentes judiciales. La condena fue impuesta por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 20, integrado por los jueces Patricia Mallo, Adolfo Calvete y Diego Leif Guardia. En el juicio intervinieron el fiscal Carlos Gamallo y los abogados Hernán Mirasole y Diego Encina, por la querella. Hoy se conocerán los fundamentos de la sentencia.
El homicidio ocurrió el 10 de mayo de 2021 en su departamento, situado en Ciudad de la Paz al 3300. El cuerpo de la víctima fue encontrado por uno de sus nietos con dos cuchillos clavados en la espalda.
“Las acusadas, para vencer la resistencia que podría oponerles un hombre como Muñoz, quien se encontraba en buen estado físico, lo golpearon fuerte en la cabeza, más precisamente en la zona de la frente, lo que provocó que no pudiera resistir la agresión que se avecinaba. De esta manera, de forma mancomunada, Domínguez y Barreto Vera hicieron uso del cinturón de la bata de salida de baño celeste y se lo colocaron en el cuello a fin de provocar su asfixia. Sumado a ello, con auxilio de dos cuchillos y un serrucho con mango de madera, comenzaron a asestarle puñaladas y lesiones en diferentes partes del cuerpo con el claro fin de quitarle la vida”, afirmó el juez Alberto Baños, en junio de 2021, cuando procesó a las dos acusadas.
Barreto Vera ahora tiene 22 años y Domínguez, 21. Están presas en la cárcel de mujeres de Ezeiza. Antes de ingresar en el departamento de la víctima, las jóvenes y Muñoz fueron a un quiosco de Juana Azurduy al 2500, donde compraron una gaseosa. Quedaron grabados por las cámaras del comercio y de la zona.
“Una vez en el interior de la vivienda del segundo piso, departamento A, las acusadas se encontraron con la mesa dispuesta para tres comensales. Mientras colocaban música a volumen alto, bebieron whisky con gaseosa”, describió el juez Baños.
Fue a las 19:30hrs del 10 de mayo de 2021. Lo que pusieron de música era trap, según recordó una vecina que declaró como testigo. El brutal ataque habría sido después de las 20:30hrs, porque a esa hora fue la última vez que la víctima leyó uno de los mensajes de WhatsApp que le envió uno de sus hijos.
Las acusadas estuvieron en la escena del crimen hasta las 22hrs del 10 de mayo de 2021. Antes de irse con su botín –especialmente, el dinero que la víctima tenía para pagar una entrega de provoletas que iba a vender en diferentes restaurantes–, abrieron la ducha del baño. Su salida del edificio quedó registrada por las cámaras de seguridad.
Según consta en el expediente judicial, las asesinas se fueron con 48.000 pesos, el teléfono celular y armas que tenía en su casa la víctima. Según declaró uno de los hijos de Muñoz, en el departamento de su padre había un revólver antiguo calibre 38, un revólver calibre 22 y una escopeta antigua del año 1950 de caza. Además, las homicidas se habrían llevado ropa y raquetas de tenis de primera marca.
LaNación.-




