A pesar que Nicolás Maduro había dicho que asistiría a la VII cumbre de la Celac que se desarrollará este martes 24 de enero en Buenos Aires, a última hora canceló su participación debido a un «plan de la derecha neofacista» en su contra.
Según el comunicado oficial emitido por la administración Maduro, el objetivo del plan era «llevar a cabo una serie de agresiones en contra de nuestra delegación encabezada por el presidente”.
Cabe destacar que la precandidata presidencial, Patricia Bullrich, ya había denunciado formalmente la presencia del jefe del régimen, ante la DEA, además hubo una protesta en rechazo a la visita del chavista.
En vista de la situación, enviaron a Yván Gil, canciller venezolano que recientemente tomó el puesto.
Maduro tenía prevista una reunión bilateral con Lula Da Silva, la cual, evidentemente se canceló pero el mandatario brasileño, dio unas declaraciones en las que defendió el Gobierno venezolano y denunció a Juan Guaidó por haber «usado el poder por unos meses de manera ilegal», también rechazó la «ingerencia» de otros países.
Entre tanto, Maduro, respaldó la iniciativa de crear una moneda latinoamericana y caribeña, la cual hicieron en conjunto Alberto Fernández y Da Silva.




