En medio de la polémica por la llegada del presidente venezolano Nicolás Maduro para participar de la cumbre de la CELAC, la portavoz presidencial Gabriela Cerruti habló sobre la situación en el país caribeño y justificó el régimen sobre el que pesan contundentes denuncias sobre sus violaciones a los derechos humanos, con una frase insólita: «No nos parece del todo bien, pero mucho menos nos parece del todo mal».
«La Argentina cuando tuvo que condenar en la ONU las violaciones a derechos humanos en determinados lugares y sectores, lo hizo. Ayudó a que Michelle Bachelet y que la oficina de DD.HH. estuviera en Caracas y pudiera hacer allí su informe, pero todo eso manteniendo conversaciones con el presidente elegido democráticamente en Venezuela», defendió la funcionaria, en diálogo con El Destape Radio.
Cerruti aseguró que Venezuela «es un país que ha estado bajo asedio en los últimos años, donde han llegado a hacer cosas absurdas». En ese sentido, lo asemejó con «la Argentina de (Mauricio) Macri, y otros países liderados por (Donald) Trump en Estados Unidos, como reconocer a un señor de la oposición (por Juan Guaidó) que se paró en una plaza y dijo ser el presidente y de repente otros países empezaron a reconocerlo».
«Tratemos de trasladar las cosas a la Argentina para entender de qué estamos hablando. Guaidó es un señor que un día se paró en una plaza, dijo ‘soy presidente’ y fue reconocido por una cantidad de naciones, con Trump a la cabeza. Si eso no es un golpe, ¿qué es un golpe?», exclamó.
Por último, la portavoz señaló que «en ese contexto, bajo el asedio y embargo a Venezuela, la Argentina es parte del concierto de naciones democráticas que trata de aportar a las soluciones, que trata de discutir en foros internacionales lo que hay que discutir y que por supuesto va a recibir a uno de los presidentes que cada país elige democráticamente”.
Clarín.-



