Carlos Rodríguez Albarado, de 19 años de edad, iba a visitar a su papá cuando dos ladrones lo asesinaron. Los sospechosos están detenidos.
Carlos Alberto Rodríguez Albarado (19) estaba yendo a visitar a su familia cuando dos ladrones lo atacaron para robarle al celular. Lo apuñalaron y lo mataron en Ezpeleta, Quilmes. La víctima, de nacionalidad boliviana, vivía en Berazategui y había salido de la casa de un amigo, en dirección a lo de su padre. Dos sospechosos terminaron detenidos.
«Te fuiste, te convertiste en un ángel», lo despidió en Facebook su prima Maribel Albarado. Agregó: «Te fuiste, mi rey, tantas metas por cumplir, pero día a día vivías como querías, corazón, siempre con tu risa y nos dejaste con el corazón roto en mil pedazos. Sé que estarás bien dónde estás, es un hasta pronto, corazón, te quiero mucho hijito».
El crimen se registró en la medianoche del domingo en Venezuela bis, entre Carrillo y avenida La Plata, en Ezpeleta Oeste. Allí, policías que recorrían la zona observaron corridas y un tumulto.
Según las fuentes, al acercarse al lugar, los agentes hallaron a un joven tendido en el suelo con heridas de arma blanca en la zona del abdomen.
Una ambulancia trasladó al chico hasta el Hospital Iriarte de Quilmes, donde recibió atención médica aunque finalmente falleció.
Los policías lograron establecer que Rodríguez Albarado iba caminando desde la casa de un amigo hacia lo de su padre cuando lo sorprendieron dos delincuentes que le robaron el celular, marca Motorola, y lo apuñalaron varias veces.
Fuentes judiciales confirmaron a Clarín que murió producto de múltiples heridas punzo cortantes que le produjo una falla multiorgánica.
El Grupo Táctico Operativo de la jurisdicción llevó a cabo tareas investigativas y, a partir del relevamiento de cámaras de seguridad y testigos, detuvo a dos sospechosos: Luis Horacio Ramos (21) y Damián Joaquín Yoel Chávez (21). Según las fuentes, en un primer procedimiento realizado en una casa ubicada en La Plata al 5000 secuestraron cinco plantas de marihuana, una bicicleta y prendas manchadas con sangre. En el segundo allanamiento en una propiedad de La Plata al 5200, secuestraron ropa también con manchas de sangre y una funda de teléfono celular similar a la robada a la víctima.
Los detenidos quedaron a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de Quilmes, a cargo de Ximena Santoro, quien ayer los indagó pero se negaron a declarar.
Clarin.-



