CIS.- Culminó la onceava sesión del juicio de los ocho acusados de masacrar a golpes a Fernando Báez Sosa, en la que el principal implicado, Máximo Thomsen, rompió el pacto de silencio, luego de escuchar hablar a su madre.
A la salida del juicio, el abogado de la familia Báez Sosa, Fernando Burlando, afirmó que el hombre había mentido. «Nadie en los video vio que le pegaban a Thomsen, es una locura que dijera que a sus amigos los estaban golpeando. En la cobardía hay silencio. A veces es inteligencia pero en este caso es cobardía».
Para el abogado, Thomsen, es el cabecilla de «una organización que planeó y masacraron a Fernando porque estuvo cuatro minutos frente a Le b¡Briquè y cuatro minutos previo a la masacre, eso tiene que explicarlo».
«Esto creo que los compromete , ni siquiera coincide con lo que se ve en las imágenes, no tenía que inventar, porque en ninguna imagen había nadie pegándole a los amigos. Todas las imágenes muestran aun Thomsen impecable, no se le ve ebrio. Todas las pruebas lo indican a él como líder de una organización que planificaron la masacre de Fernando Sosa», son dos madre que pudieron conmover a muchos pero que deberían pedir explicaciones a sus hijos. «, aseguró el abogado.
Burlando, dijo que había sido una «estrategia muy mala. Se ubicó en un lugar que sólo en su imaginación puede estar, porque no coincide con lo que se ve en los videos (…) Son unos verdugos porque ese acto solo lo hacen verdugos, nunca nombró a a Fernando sino la víctima no se atreven a decir lo que hicieron».
Para él la madre de los acusados estaban emocionadas por lo ocurrido y que tienen motivos para llorar, «ahora te pregunto: ¿qué tiene motivos para hacer Graciela, la mamá de Fernando? ahí es cuando mi sensibilidad se rompe».
Juan Manuel Dávila, fiscal de la causa, manifestó que analizarán las declaraciones, que serían respetuosos pero advirtieron que en los videos no se le ve a ninguno de los amigos de Fernando ni a nadie, pegándole a Thomsen.




