Carlos Iván Suárez.- Siete días tienen sin luz más de 200 familias que residen en Cangallo y Río de Janeiro del barrio Caballito de la ciudad de Buenos Aires.
Cuando llega el verano o aumenta la temperatura, se ha hecho una práctica constante que ocurran estas situaciones. «Esto se asemeja a lo vivido en Venezuela en 2019 con el apagón nacional», recuerda Rafael uno de los afectados.
La mayoría de ellos tuvo que botar comida que estaba refrigerada porque se les dañó. Han puesto la denuncia en Edesur, quienes sólo les dan el número de reclamo y les prometen que resolverán pero no dicen cuándo. «Nunca envían las famosas cuadrillas. Todo queda en promesas»; expresa en medio de la molestia, Rafael.
«Muchos vecinos tenemos la opción de ir a donde familias y amigos a pasarla pero hay personas que no. Hubo un caso de una chica que se cayó y se golpeó la cabeza porque del calor se mareó y perdió el sentido», narró.
Hay personas de la tercera edad y bebés que son quienes más sufren todo. Cuentan que por las noches la plaga los atormenta, «es muy complejo e incomodo».

Cortan tráfico con esperanzas
En reiteradas oportunidades, a lo largo de los seis días han cerrado la calle para exigir la restitución del servicio, aunque ha sido sin éxito.
«La policía no hace nada porque dicen que ellos sólo pueden hacer un reclamo llamando a Edesur pero se siente que nadie le importa ni ejercen la presión adecuada para que desde arriba contacten a los responsables y aborden la solución definitiva al problema».




