Claudio Romero (Vamos Juntos), presidente de la Comisión de Presupuesto, destacó en diálogo que se eleva “la partida presupuestaria destinada a educación al 20%, manteniendo el 63% en las áreas sociales. Y habrá una baja del 30% en lo que respecta al peso de la deuda”.
De acuerdo con el documento propuesto por el ministro de Hacienda de la ciudad, Martín Mura, que ayer fue ratificado por la Legislatura, las áreas sociales como educación, salud y desarrollo social comprenden la mayor parte de la inversión para el año que viene, con un crédito previsto de $1.357.037 millones, lo que significa $648.992 millones respecto del presupuesto 2022.
Educación, como se dijo, es el área que mayor participación presenta con el 20% del total, contra un 18,7% previsto para el cierre del corriente año. En cuanto a la variación nominal, para 2023 la inversión en esta área alcanzará los $431.860 millones, con un crecimiento de $217.196 millones.
El rubro salud representa el 16,5% del total del presupuesto. Tiene asignado para el año que viene $355.145 millones, en tanto que promoción y acción social representa el 10,4% del total, con $223.253 millones.
Y las políticas de seguridad, una de las mayores preocupaciones de los vecinos, mantienen su proporción: 15,4% del total proyectado, con $332.589 millones.
Para servicios de deuda muestra un crédito asignado de $89.454 millones, reduciéndose fuertemente el peso de la deuda en el presupuesto total. Se pasó del 6% destinado para el corriente año al 4,2% para 2023, lo que impacta en una reducción del 30% en el peso de los intereses de la deuda en el total del presupuesto. Romero señaló que “la Ciudad tendrá déficit cero en 2023. Esto se debe a que pagamos lo que debemos y no gastamos más de lo que tenemos”, a la vez que señaló: “El presupuesto no prevé aumento de impuestos ni nuevos tributos, lo que nos diferencia del gobierno nacional, que son los reyes del impuestazo”.



