CIS.- Alex Duarte, uno de los mayores exponentes del ciclismo paralímpico y quien quedó subcampeón hace meses en un torneo en Córdoba donde reside con su esposa Alice Varela, denuncia junto a su pareja una posible negligencia médica en la Maternidad Nacional de Córdoba, ya que no sacaron al bebé en la semana 39 y se quedó sin líquido en la barriga por lo que murió presuntamente por falta de oxigeno.
El miércoles 5 de octubre empezó un calvario para esta pareja. Era la fecha de la última consulta previo al nacimiento del bebé pero Alice sintió dolores, se lo manifestó a los médicos quienes le hicieron un tacto pero no había dilatado.
«Normalmente cuando eso ocurre en la semana 39, se les hace la cesárea pero con ella no pasó sino que la mandaron a su casa, que no se preocupara que todo estaba bien. De hecho, no le hicieron el monitoreo al bebé que ya tenía casi un mes sin saber cómo venía», narró Duarte.
Para el momento debieron programarle la cesárea pero no fue así, «dejaron pasar el parto», afirma el joven venezolano, con la voz entrecortada por el llanto.
«El sábado siguiente el bebé se movía pero el domingo 9 de octubre no. Así que nos fuimos a la guardia aproximadamente a las 04:30p.m., para que la revisaran. Ahí las doctoras hicieron un eco pero no escucharon los latidos».
«Ellas nos indicaron `nososotras no somos ecografistas por lo que los mandaremos a hacerle un eco en un sitio privado´. Eso ocurrió un domingo feriado y se nos dificultó conseguir dónde hacerlo. Además que en la maternidad nacional me habían hecho otros, previamente», contó Alice.
«En todo ese trayecto perdimos dos horas y cuando le hicieron el ecosonograma, el bebé estaba muerto. No había nada que hacer».
Cuenta la venezolana que «para nosotros fue desgarrador. Como a las 7 y media llegamos de nuevo a maternidad con el informe preliminar, en eso estaba otra muchacha con 39 semanas y los mismos síntomas con los que yo estaba el miércoles 5 de octubre. A ella le programaron de una vez la cesárea mientras que a mí me habían mandado a la casa».
Cuando los atendieron nuevamente en la maternidad nacional, les preguntaron si querían parto natural o cesárea y que si era la segunda opción podrían pensarlo y hacerlo al día siguiente, esto sin tomar en cuenta los riesgos de infección que podría tener la madre.
«Alex se molestó y les dijo que tenía que ser de inmediato», así que accionaron con la operación y en medio de lo sedada que estaba la madre, la médico le explicó que ya el bebé tenía poco líquido y que por eso había fallecido.
«Lo peor es que cuando ellos salen a mí no me informan nada sino que eso se lo dicen a Alice. Me preguntaron cuatro o cinco veces si quería autopsia hasta que me molesté y les dije que no (…) El embarazo venía perfecto. No había ningún tipo de riesgos o problemas».
La vida se les vino abajo en ese momento para ellos. «Dos enfermeras confesaron que no era la primera vez que eso pasaba y que estaban molestas porque los médicos no daban la cara»,aseguró el joven.
El lunes 10 de octubre, a las 08:00 de la mañana cuando le fueron a hacer la cura a Alice, insistieron con la pregunta de si le harían la autopsia. «A las 11:00 A.M., volvieron a preguntar lo mismo. El padre del bebé molesto ante la insistencia les reiteró que no».
Luego les mandaron una psicóloga que quiso «manipularnos y decirnos que no actuaramos con rabia», cuando abrió la puerta estaban todos los médicos pegados escuchando lo que decíamos», explicó la madre.
Posteriormente, «un doctor me informa que me hará otro examen porque no conseguían la causa de muerte y posiblemente era una supuesta bacteria. Sacó una hoja en blanco y comenzó a hacer preguntas y aseveró que yo quería dar a luz natural cuando era falso. Ni siquiera ellos sabían exactamente si me harían un parto natural o por intervención».
Alice explica que «en el acta de defunción dicen que el bebé murió por un paro cardíaco, versión que es distinta a la de la médico que hizo la autopsia, ya que asegura que fue por hipoxia intra uterina».

Ellos insisten que a pesar del resultado de la autopsia, «no conocemos lo que provocó la hipoxia, porque el bebé venía sano y yo también. De hecho en el informe forense se indica y aseguran que había poco líquido amniótico, por lo que creemos que no lo sacaron al momento que debían».
Desde el principio hubo mala atención
La joven madre tiene una discapacidad, ya que le amputaron uno de sus miembros inferiores, por lo cual requiere de ayuda para estabilizarse, «pero no me dejaban acompañarla hasta que un día lamentablemente se cayó y pasó días con el rostro morado de los golpes, por eso fue que desde entonces me permitieron acompañarla».
Duarte reitera que el embarazo estaba perfecto, de hecho, a ella no la mandaron ni siquiera a tomar vitaminas o hierros, puesto que por ser una deportista de alto rendimiento, goza de buena salud.
«Es que las medidas, el corazón, los pulmones, todo estaba perfecto pero hubo una posible negligencia médica en la Maternidad Nacional de Córdoba donde tuvo el control de todo su embarazo y es un centro privado pero dejaron morir al bebé».
Le robaron la ropita
Cuando le hicieron la operación para sacar al bebé, les preguntaron por la ropa para que no estuviese desnudo. El padre fue hasta la casa y le llevó lo que le pondrían.
El martes siguiente pidieron ver al bebé, quien estaba en la morgue, cuando se fijaron se encontraba desnudo con una sábana blanca sobre una mesa, el forense nos preguntó si teníamos ropita para él y le explicamos que desde el domingo se la habíamos entregado a la enfermera. Empezaron a buscarla y nunca apareció la ropa del bebé».



