Carlos Iván Suárez.- Desde los cinco años de edad, ReiverAlvarenga practica gimnasia, en principio en Venezuela y luego en Argentina, en este país se consagró como bicampeón nacional que lo llevó a clasificar en el campeonato suramericano que se realizará del 8 al 16 de noviembre en Ecuador.
Este joven de 15 años de edad, es promesa en gimnasia para unos Juegos Olímpicos, ya que en 2019 y 2021 fue campeón en Argentina, en 2020 se suspendió por la pandemia, y hace dos semanas, en su última competencia provincial, gano 6 de las 7 medallas de oro que se repartieron.
Pero además, el joven oriundo de Valencia, estado Carabobo, también participará en Judo representando la selección argentina porque se ganó su puesto en el clasificatorio. Esta competencia será del 31 de noviembre al 6 de diciembre.
Ahora, este joven estudiante del tercer año de bachillerato, está vendiendo una rifa o un bono de colaboración por tan sólo 250 pesos cada número, de manera que pueda cubrir los gastos para su viaje.
Quienes quieran colaborar y adquirir uno de los números, deben comunicarse al whatsaap +54 9 11 6687-0960 y la transferencia a
CVU: 0000003100009983041291
Alias: cubra.cada.yate.mp

Viene de familia
Esta competitividad y buena astucia en los deportes es de herencia, ya que sus padres son deportistas de alto rendimiento, de hecho, su papá, Reiver Alvarenga, representó el tricolor nacional en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 yAtenas 2004 como atleta de judo, categoría 60 kilogramos y luego en Beijing 2008 y Río de Janeiro 2016 como fisioterapeuta de equipo.
Mientras que su mamá, Kris Soto, fue selección nacional de judo y participó en campeonatos panamericanos, suramericanos y mundiales, aunque no pudo llegar a los olímpicos.
Su hermana menor, Hanna Alvarenga, de 9 años de edad, también es gimnasta y competirá en los nacionales de Rosario que se desarrollarán del 1ero al 5 de noviembre.
Reiver estudia tercer año de bachillerato y lo combina con sus entrenamientos, su mayor sueño es llegar a unos Juegos Olímpicos representando a su país, como lo hizo su padre pero si lo hace por Argentina, también sentirá mucha felicidad y lo hará con el compromiso de siempre.
«Venimos de familias humildes, así que todo nos lo hemos ganado a pulso. Ambos padres somos profesionales de la Educación Física pero cuando llegamos a Argentina trabajamos de todo: lavando autos, repartiendo volantes, sushiman, durante la pandemia conseguimos en un kiosco por 12 horas cada uno, mi esposo y yo nos veíamos sólo en el cambio de turno».




