A través de una columna de opinión, el medio Todo Noticias, criticó que el presidente de Argentina, Alberto Fernández, no asista a los actos fúnebres de la Reina Isabel II de Inglaterra, tomando en cuenta la necesidad de ls sureños de recuperar las Islas Malvinas.
«Necesitamos crear un vínculo inteligente con el Reino Unido, que enfatice las enormes oportunidades de cooperación y relacionamientos, y que al mismo tiempo logre encauzar una negociación que conduzca a una solución práctica y sensata que satisfaga los intereses de todas las partes involucradas», reza la nota.
¿Es sencillo lograrlo? Evidentemente no. ¿Pueden imaginarse caminos contingentes? Aprendiendo de la experiencia comparada, sin duda que sí. Lo importante es reforzar los lazos de confianza mutua y no pretender acelerar los tiempos de una transacción que necesariamente será engorrosa.
La participación de una delegación de primer nivel en los funerales de Estado que se realizarán en Londres hubiera sido una excelente oportunidad para enviar un mensaje claro y contundente: a 40 años del intento de recuperación de las islas, Argentina no renuncia a su justo reclamo de soberanía, pero se dispone a acompañar al pueblo británicoen una circunstancia tan especial. Lo cortés no quita lo valiente: con respeto y sin sobreactuaciones, teníamos una gran oportunidad de reafirmar nuestro compromiso con una solución pacífica y negociada de este diferendo reforzando los lazos de solidaridad y con un gesto de buena voluntad.
Una vez más, la Argentina demuestra que no pierde oportunidad de perder una oportunidad. En efecto, el país estará representado por el embajador argentino en el Reino Unido, Javier Figueroa. Se trata de un funcionario de carrera respetado que, según varias fuentes, viene desempeñando un buen trabajo. Ni el presidente Alberto Fernández ni el Canciller Santiago Cafiero decidieron concurrir al funeral, donde estarán presentes dos mil altos mandatarios e invitados especiales de todo el mundo civilizado. En efecto, buena parte del establishment global se hará presente en Londres, donde además habrá más de un millón de visitantes de todo el mundo.


