Este lunes entró en vigor la reforma que agiliza los trámites para facilitar la contratación laboral de extranjeros en España, de forma que los inmigrantes que lleven al menos dos años viviendo en el país puedan normalizar su situación, si se forman en sectores con demanda de empleo.
Este cambio del reglamento de extranjería, aprobado por el Gobierno el pasado 26 de julio, flexibiliza los trámites de permisos de trabajo, y afecta tanto a inmigrantes que se encuentran en España en situación irregular como a personas que pueden ser contratadas en el país de origen.
Para facilitar la integración de las personas al mercado de trabajo en España, se actualizan las figuras de arraigo laboral, social y familiar, así como la reagrupación familiar.
La reforma mejora la normativa para impulsar la longevidad de los estudiantes extranjeros en España, ya que se les permitirá compaginar formación con el trabajo, siempre que no se superen las 30 horas laborales semanales.
Cambia el diseño del Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura para contar con una imagen más exacta de las necesidades del mercado de trabajo, ya que ahora no se puede traer un trabajador extranjero si hay en España desempleados susceptibles de ser formados.
Se calcula que medio millón de inmigrantes irregulares en España proceden de América Latina.
Pero el mercado laboral necesita trabajadores de fuera de la Unión Europea (UE) lleguen al país y trabajen en él de forma «regular, ordenada y segura», en palabras del ministro español de Migraciones, José Luis Escrivá.
El pasado mes de junio, el número de trabajadores extranjeros afiliados a la seguridad social española alcanzó los 2,46 millones, el más alto de la historia desde que se dispone de datos.
Al menos 34,8% son originarios de la UE y el resto proceden de países extracomuinitarios. Entre los latinoamericanos, los más numerosos son los colombianos (117.376) y los venezolanos (115.194).
ElNacional.-



