Este lunes 18 de julio se cumplieron 28 años del atentado a la AMIA, donde murieron unas 85 personas y el dolor sigue igual. La sed de justicia se mantiene y cada vez toman fuerza otros elementos.
Amos Linerzky, presidente de la AMIA, condenó que luego de casi tres década no se haya hecho justicia por los asesinatos y cuestionó la «presencia de un avión venezolano – iraní, que recientemente abrió un poco la investigación pero aún nadie se explica la presencia del mismo y nadie da respuesta».
«¿Cómo se explica tanta impunidad? la causa AMIA es uno de los hechos más vergonzosos de la justicia argentina, el país está en deuda».
«Argentina está igual que hace 30 años en materia de seguridad. Qué se ha hecho en todos estos años, hubo un cambio en la triple frontera, donde pasaba Hezbollah. Argentina y Paraguay los declararon terroristas pero ya es hora que Brasil haga lo propio».

En un fuerte discurso ante los presentes, en su mayoría personas de la religión judía, aseguró que el terrorismo «busca vernos arrodillados y hundidos. Estamos de pie, y así seguiremos».
Cuestionó que el Gobierno argentino no haya rechazado la presencia de unos de los acusado, en la toma de posesión del presidente Daniel Ortega en Nicaragua, «estaba el canciller de Argentina y no hizo nada».
También reclamó que los fiscales especiales de la causa no hayan dado novedades o que cada seis meses cambian los jueces.



