Con el expediente abierto hace 48 horas, Villena prohibió la salida del país de toda la tripulación, tanto de los catorce venezolanos como de los cinco iraníes.
Como paso siguiente, el juzgado ordenó el secuestro de la aeronave que en la actualidad cuenta con bandera venezolana, bajo el nombre de la empresa Emtrasur, con sede en Caracas. La subsidiaria de la firma estatal registró la aeronave el 23 de enero pasado. Pero antes, durante 15 años, el Boeing 747 operó para la compañía iraní Mahan Air.
Según los Estados Unidos, Mahan Air sería un brazo operativo de la fuerza Al Quds, una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica especializada en operaciones de inteligencia militar a la que Estados Unidos considera un grupo terrorista.
Cuando impidió que la tripulación abandone nuestro país, el juez Villena había requerido al Director Ejecutivo del Centro de Análisis, Comando y Control de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), comisionado mayor Maximiliano Lencina, que, «se informe cualquier movimiento que se produzca sobre la aeronave matrícula venezolana YV3531 Boeing 747 Dreamliner de la empresa Emtrasur».
La faja de secuestro del avión se colocó
hace dos días, señalaron fuentes del caso a Clarín. Sin embargo, la aeronave está bajo custodia desde que fue sacado de pista.
En principio, la PSA será la responsable de inspeccionar la aeronave.
Clarin.-



