Carlos Iván Suárez.- A los 14 años de edad, DJ Eigbert comenzó su carrera profesional pero confiesa que desde niño estaba pendiente de los sonidos y la música. «inicié con una compañía de sonido que se llamaba Interfase Display», en su natal Maracaibo en el occidente venezolano.
«Estaba en fiestas privadas, matrimonios, 15 años, bautizos, entre otros», cuenta uno de los DJ más conocidos entre la comunidad venezolana en Argentina.
Durante ese tiempo su pasión la fue desarrollando hasta que cumplió 23 años de edad y se fue a Chile donde inició como Dj residente de Caracas Club, que para el momento era la disco de los venezolanos en Santiago. Nueve meses estuvo ahí hasta que lo llamaron de otro local nocturno.
«Durante ese tiempo tuve la oportunidad de compartir escenario con grandes artistas venezolanos como Neutro Shorty, Criollo House, Sxo Djane, Nany, entre otros».
Y finalmente, llegó a Argentina donde trabaja como DJ residente en una reconocida disco de venezolanos y donde destaca por su buena música y ponerle el ritmo a las rumbas.

Eigbert Pérez dice que cada Dj tiene su estilo y que se trata de un talento natural, de hecho, aupa a sus colegas porque «hay muy buenos Djs y cada uno fiel a su estilo. En mi caso soy Dj crossover y me inclino hacia el reggaeton y la música electrónica».
Pero más allá del joven de 27 años de edad, de un 1,80 centímetros y ojos verdes, está un muchacho que estudiaba Contaduría Pública en la universidad pero que tuvo que abandonar en el tercer semestre «y me dedique de lleno a la música porque sabía que en cualquier momento me iba a ir de Venezuela por la situación económica».
Ha sido un gran esfuerzo para este profesional de los platos musicales, quien sintió que todo valió cuando le tocó su primer gran evento en Chile junto a Criollo House. «Siento mucha felicidad por todo lo que he conseguido hasta ahora, y eso me impulsa a ser mejor cada día para llegar a lo más grande».
El Dj sin música
Cualquiera pudiera pensar que la vida de un Dj es fantástica llena de rumbas, bebidas, sexo y hasta drogas pero no es el caso de Eibert Pérez, quien está próximo a cumplir 28 años y confiesa que jamás ha probado las sustancias estupefacientes.
«Yo empecé a trabajar en fiestas desde niño y obviamente no tomaba y me quedó esa costumbre de poder pasar la noche sin tomar y no me afecta pero si me provoca tomar algo durante la noche si me puedo tomar unos tragos (risas) Trato de dormir lo más que puedo durante el día para poder estar al 100%».
En su tiempo libre, Eigbert juega fútbol, incluso comentó que desde los 10 años lo hace, así que la música y el deporte, son sus pasiones.
«Más allá de una rumba y de un trago ahí está una persona que también tiene una vida personal, que no es fácil estabilizarla por su trabajo. Son horas de trabajo en casa para mejorar como Dj, es perder vida social no poder compartir con las personas que quieres por estar trabajando, los viajes el cansancio, estar con la pareja pero el amor por la música te hace vivir cada noche como si fuera la primera».
Este venezolano, al igual que muchos, anhela un país reconstruido para volver y hacer patria en su tierra, mientras tanto, sigue dejando el nombre de su país en alto, dando a conocer el talento que tiene.
Un ejemplo más del futuro que tenía Venezuela y que tuvo que salir obligado pero que algún día aspira retornar y terminar su carrera para inscribir su nombre como un nuevo profesional de su terruño.

Las tres canciones impelables en sus toques:
Cada canción me la disfruto por igual la música es alegría y cada canción que haga feliz a la gente siempre va a sonar en mi repertorio
- Me rehusó – Danny oceanPlay hard
- David Guetta Permítame
- Tony Dize feat Wisin y Yandel



