Fuentes oficiales admitieron a la nacion que, aunque todavía no haya un proceso en marcha, avalarían un trabajo de segmentación en ese rubro similar al que se debate con la energía.
Se trata de un mecanismo complejo de implementar por cómo se mide el consumo del agua, sobre todo en edificios (con un medidor común).
La audiencia pública coordinada por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS), que conduce Walter Méndez, se realizará hoy, a las 10. El informe con el pedido del nuevo cuadro tarifario deberá luego ser avalado por el Ministerio de Obras Públicas, que dirige Gabriel Katopodis. De esa cartera depende AySA. Fuentes de la empresa estimaron que, tras dos intentos fallidos en el pasado reciente, el aumento de tarifas de ese servicio impulsado por Malena Galmarini tiene aval político.
El último ajuste de las facturas de agua, de 27%, fue aplicado el 1º de macios yo de 2019. A fines de 2021, la cobertura –vía tarifas– de los gastos operativos, y de mejora y mantenimiento era de 37%. Si no se concretara el aumento pasaría a 18%. Sin embargo, con el incremento del 32% cerrado, la cobertura pasaría a solo 20%.
Esto significa que el aporte del Tesoro a la empresa crecerá pese al aumento de tarifas. Por otra parte, se reclamará un aumento del presupuesto para la tarifa social desde $792 millones a $1052 millones con el objetivo de subsidiar el acceso a 250.000 beneficiarios en la Capital Federal y 26 partidos bonaerenses. La tarifa social debería pagarse con aportes de los gobiernos porteño y bonaerense, pero en la empresa que conduce Galmarini afirman que ese dinero no se gira.
Con el alza del 20% en julio, los valores de una factura promedio mensual para usuarios residenciales no medidos con los dos servicios (agua potable y cloacas) será, desde julio, de $744,10 (sin impuestos). Desde octubre, cuando se completa el ajuste con un 10% extra, será de $818,60.
La factura promedio mensual hoy por servicio, con impuestos incluidos, es de $312. Pero, para el 25% de los usuarios residenciales abonan la factura mínima de $192 por mes. En la empresa rescataron que este último número “es un valor inferior a dos litros de gaseosa”.
El 90% de los clientes residenciales pagan menos de $518 (con impuestos) por mes y por servicio. Está por debajo de lo que se abona en gas, electricidad, cable, internet y celular. En tanto, el 10% de los usuarios residenciales de mayor facturación (viviendas de gran superficie en zonas muy caras o elevados consumos) tienen una factura promedio mensual por servicio de $858.
AySA divide a sus clientes en tres segmentos: bajo, medio y alto. Según la propuesta al ERAS, el bajo pagaría en promedio por dos servi$172,4 más que hoy (el aumento máximo sería de $432,3); el segmento medio, en promedio, abonaría $182,6 más (el máximo que podría llegarle es de $489,1); mientras que el segmento alto pagaría en promedio unos $198,4 más ($494).



