Dos días después de obtener el aval del FMI al acuerdo con la entidad aprobada por el Congreso, y en una nueva muestra de preocupación por el rebrote inflacionario, el presidente Alberto Fernández embistió contra los empresarios, a los que calificó de “diablos que aumentan los precios”. Aseguró que no faltará gas en el invierno, pese a las restricciones que muestra el sector energético, y relativizó sus diferencias con Cristina Kirchner, aunque reconoció que no ha “hablado” con la vicepresidenta en el último tiempo.
“No quiero quedar bien con Dios y con el diablo”, se defendió el Presidente en una entrevista con la televisión pública, aunque dijo que hay “diablos que aumentan los precios y hay que hacerlos entrar en razón”. El Presidente dijo además que hay “una inflación autoconstruida que tiene mucho que ver el modo en que se concentra la producción de alimentos; hay que llamarlos a la reflexión para que ellos entiendan que el hecho de que tengan una especie de oligopolio no los autoriza a subir los precios”, sostuvo. Tras la declaración presidencial, en la Casa Rosada sostuvieron que la inflación “autoconstruida” es “una teoría económica” y que la “gente” a la que aludió Fernández se refería a los formadores de precios.
“Todos estamos librando una guerra contra la inflación, tenemos que enfrentar con decisión el problema”, agregó sobre el aumento de precios. Según Fernández, el “riesgo devaluatorio desapareció” con el acuerdo con el FMI. Y afirmó que “ahora hay que abordar otros problemas de la inflación que está autoconstruida en la cabeza de la gente”.
La Nación.-


