Ante los recientes ataques xenófobos de los que han sido víctimas familias refugiadas y migrantes venezolanas en Latinoamérica, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), manifestó este lunes preocupación por esos acontecimientos.
«Es preocupante la realidad a la que se enfrentan en este momento cientos de familias refugiadas y migrantes de Venezuela en Latinoamérica y el Caribe», dijo el organismo de la ONU en un comunicado. Recordó que los venezolanos movidos por «la esperanza y la incertidumbre», emprenden «caminos y rutas arriesgadas».
Por ello exhortó este lunes a los dirigentes políticos, sociales y comunitarios a «construir una cultura de paz, calma y mesura». Además de promover la «coexistencia y el respeto por la diversidad y los derechos de todas las personas, condenando las actitudes y acciones discriminatorias y xenófobas».
Con el apoyo de la comunidad internacional, Unicef pidió que la «asistencia humanitaria llegue a quienes la necesitan» y que se promuevan «políticas y programas de inclusión» que beneficien a toda la comunidad.
Históricamente la llegada de personas refugiadas y migrantes constituye una oportunidad para el desarrollo y enriquecer a las sociedades. Por ello Unicef instó a los países de acogida a ofrecer la oportunidad a las familias de «reconstruir una vida digna» y de ese modo contribuir con la comunidad.
El Nacional.-



