La policía tuvo que blindar el Hospital San Bernardino, de Hurlingham, para evitar posibles incidentes con familiares de los pacientes internados por el consumo de una droga letal. En este nosocomio se concentró la mayor cantidad de fallecidos, la mayoría de ellos conocidos entre sí, que habían participado de una reunión en la que consumieron dosis de estupefacientes compradas en un búnker de la Puerta 8 de Campo de Mayo, en el partido de Tres de Febrero.
Hubo tensión por la falta de respuestas a los reclamos de los familiares. Después, se produjeron incidentes en los hospitales Boccalandro, de Loma Hermosa, y San Bernardino, de Hurlingham. En las adyacencias del primer centro asistencial, algunos de los amigos de las víctimas y de los internados apedrearon un móvil policial y saltaron sobre el techo de la patrulla.
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“Consumieron droga y se ve que tenía veneno para ratas”, señaló una mujer, que recordó que su hijo y un amigo, identificado como Dino, habían ido a comprar la droga a Puerta 8 después de ver el partido del seleccionado argentino de fútbol y el combinado colombiano.
“Mi cuñado estaba en su casa con su amigo y consumió la droga. Se descompuso el amigo y después él se empezó a sentir mal y pidió ayuda”, relató la mujer.
Después del mediodía, los familiares de las víctimas y de los pacientes se concentraron en la puerta del Hospital San Bernardino para buscar información sobre el estado de salud de las personas afectadas por la droga letal.
“Parece que fue a comprar a Puerta 8 con otros chicos del barrio”, señaló la mujer, que reside en un barrio de Hurlingham.
“Yo lo encontré en la cocina, se había desvanecido. Fue a las siete. Llamé una ambulancia pero estaba colapsado el hospital, así que pasó un móvil policial de El Palomar y lo trajo”, recordó la madre del muchacho intoxicado a la agencia de noticias Télam.
En tanto, el familiar de otro paciente que está internado en el Hospital Papa Francisco, de Hurlingham, afirmó que había encontrado a su pariente desmayado en la casa y, ante esa situación, lo llevó a ese centro asistencial.
Allí, minutos después de las 18, se produjeron incidentes cuando dos jóvenes apedrearon y patearon un móvil policial, por lo que debieron intervenir efectivos de la fuerza de seguridad provincial.
“Dijo que le empezó a doler el estómago y se mareó. Hace más de diez años que consume y esto es nuevo, nunca pasó”, indicó el familiar de un paciente en la puerta del Hospital Boccalandro.
Preparativos en las guardias
Dentro de las guardias de los hospitales del corredor noroeste del conurbano la actividad era frenética. Los responsables de los centros de salud intentaban obtener la mayor cantidad de información posible de la droga que habían consumido los pacientes.
Además, los responsables de los centros asistenciales se preparaban ante la eventualidad de que tuvieran que recibir más pacientes. Hasta anoche, esos hospitales atendieron a 74 personas –18, con asistencia mecánica– que llegaron a las guardias con dificultades respiratorias y pérdida de conciencia, entre otros síntomas.
Afuera, una familiar de uno de los pacientes internados confirmaba que la pareja de su pariente había fallecido en la casa y nadie había retirado su cuerpo.
La Nación.-



