“Por cada diagnóstico de VIH hay cinco de sífilis”. La advertencia de Miguel Pedrola, director científico de AIDS Healthcare Foundation (AHF) para Latinoamérica y el Caribe, llegó apenas minutos después de que el Ministerio de Salud informara este lunes un dato alarmante: los casos de sífilis en Argentina aumentaron un 38,5% en los últimos tres años.
Aunque se trata de una infección bacteriana conocida desde fines del siglo XV —y para la que existen métodos de prevención y tratamiento efectivos— la sífilis sigue siendo un desafío creciente para la salud pública. En los últimos años, los contagios se aceleraron de manera sostenida.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO

Una tendencia que no se detiene
Entre 2007 y 2010, las notificaciones habían bajado. Pero desde 2011 comenzó un incremento constante que se consolidó a partir de 2015. Entre 2015 y 2019, los casos se triplicaron. La pandemia de Covid-19 provocó un descenso circunstancial entre 2020 y 2021 debido al confinamiento, pero la curva volvió a subir con fuerza.
En 2023, Argentina superó por primera vez los 30.000 casos anuales, y en 2024 alcanzó un nuevo máximo: 36.917 notificaciones, el mayor registro histórico. Esto representa un aumento del 38,5% respecto de 2022.
Y todo indica que 2025 superará esa cifra. Hasta la semana epidemiológica 44 ya se notificaron 36.702 casos, un 20,5% más que en el mismo período del año anterior.
La mayor incidencia se concentra entre los 15 y 39 años de edad, que representan el 76% de los contagios. El segmento con tasas más elevadas es el de 20 a 24 años de edad, según el último Boletín Epidemiológico Nacional.

Falta de prevención y coinfecciones
Pedrola agregó otro dato preocupante:
“El 40% de las personas con diagnóstico de VIH también tiene sífilis. La mitad porque tuvo la infección en algún momento; la otra mitad, porque está coinfectada”.
Para el especialista, esto evidencia una caída en las campañas de prevención y en el uso del preservativo. Aunque hoy existe medicación preventiva para el VIH (PrEP), este recurso no protege frente a otras ITS, como la sífilis.
Pedrola mencionó una estrategia preventiva que podría reducir contagios: una dosis de 200 mg de doxiciclina dentro de las 72 horas posteriores a una relación sexual de riesgo. Sin embargo, esa práctica todavía no se implementa en el sistema público argentino.
“El preservativo tiene que ser accesible y estar donde realmente ocurre la relación sexual, no solo en los hospitales”, insistió.
Qué hace el Ministerio de Salud
El Ministerio, encabezado por Mario Lugones, informó mediante un comunicado que trabaja con las provincias para fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar los sistemas de información y anticipar escenarios críticos.
También destacó que:
- Analiza de forma periódica los casos en población general, embarazadas y expuestos perinatales.
- Distribuye reactivos para pruebas rápidas y penicilina benzatínica en todo el país.
- Promueve el uso de pruebas rápidas en el primer nivel de atención para facilitar diagnósticos tempranos.
Las regiones más afectadas
En 2024, la región Centro concentró el 61,3% de los casos, con 22.643 notificaciones. La tasa fue de 88 por cada 100.000 habitantes, un aumento del 39,6% respecto de 2023.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
Entre las provincias, Córdoba muestra el panorama más crítico: una tasa de 220,3, la más alta del país y con ascenso sostenido desde 2021.
En Buenos Aires también hubo un incremento, con una tasa de 55,4 en 2024, aunque aún por debajo del pico de 2019. En la Ciudad de Buenos Aires, la tasa llegó a 42,8, duplicando la del año previo y volviendo a niveles prepandemia.
Con Información de Clarin.-




