Todo empezó alrededor de las 14 de ayer, cuando la Policía de la Ciudad y la Policía Científica llegaron al edificio de Crisólogo Larralde 3377, entre Freire y Conde, en Saavedra. Con el correr de los minutos, los vecinos supieron que dos mujeres, madre e hija, habían sido encontradas muertas en su departamento.
Los policías trabajaron horas, mientras que los técnicos de Metrogas seguían en el lugar pasadas las 20. En el departamento no había signos de violencia. En principio se descartó una fuga de gas e incluso se sembraron dudas sobre la posibilidad de que se hayan intoxicado con monóxido de carbono.
El que dio el aviso fue Fernando, el hijo de una de las mujeres que vivía en el tercer piso, en el departamento A. Llamó al 911 porque su madre, Carmen (78), no le abría la puerta. Según contó uno de los vecinos, cerca de las 13, el hombre ya andaba preguntando si alguien sabía algo de su mamá y su hermana porque no podía comunicarse con ellas. “Yo le dije que no sabía”, agregó. La mujer estaba postrada hacía tiempo: había sido operada de la cadera. Mariana, su hija de 44 años, vivía con ella.
La familia vivía desde hacía décadas en el edificio. “Hace más de 35 años que estoy acá. Ellos estaban de antes. Buena gente”, contó Mario, el kiosquero de la cuadra.
Las pericias terminaron recién a las 19.45. Según pudo saber Clarín, no se encontraron signos de violencia ni faltantes. La escena, al menos a simple vista, no indicaba un crimen ni un robo.
Clarín.-




