Es la primera vez que Estados Unidos detiene a un exmilitar venezolano por casos de lesa humanidad, se trata de Rafael Quero Silva, un excoronel de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que comandaba el destacamento 121 del estado Lara, cuando se realizaron las protestas entre los años 2013 y 2014.
La información fue confirmada por la periodista de Univisión, Doricer Alvarado, quien para la época de los hechos era la corresponsal de Globovisión en Lara y fue testigo de las arremetidas contra los estudiantes. Según su publicación, el FBI tenía puesta una investigación fuerte contra el excoronel venezolano.
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«Aparentemente los federales lograron entrevistar a unas 20 víctimas de la represión ejecutados por los funcionarios del componente de la Guardia Nacional que él comandaba», escribió.
También publicó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, ICE (por sus siglas en inglés) era quien resguardaba al detenido y que él habría colaborado con la investigación.
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De represor a actor
Y es que, desde el año 2016, Quero Silva reside en Miami, donde pidió asilo político, allá llegó junto a sus familiares, donde le ha tocado ejercer diversos oficios pero su cara salió a la luz pública nuevamente, aproximadamente en 2018 cuando Doricer Alvarado, también publicó en sus redes que el hombre estaba como extra en una telenovela que se transmitía por Telemundo.
Las víctimas de la represión ordenada por Quero Silva en Lara son cientas, en su mayoría estudiantes a quienes disparaban a mansalva y los humillaba en una especie de campo de concentración que armaron en el patio del destacamento, según calificó la ONG Funpaz.
Una de las más recordadas es la de una joven a quien le metieron corriente en los senos a manera de tortura a otros los desnudaban, mantenían sin luz, les echaban la comida como si fuese un animal y otros dispararon bombas lacrimógenas a quemarropa, como el caso de Ehisler Vásquez, cuyo rostro le quedó tatuado para siempre.
Otras de las acusaciones que enfrenta son los allanamientos sin orden judicial que aplicó en Barquisimeto y Cabudare en búsqueda de personas que estuviesen manifestando u organizando tales acciones.
Ahora se enfrentará a la justicia norteamericana, se presume que por la violación de derechos humanos, que aunque no prescriben, si colabora con la investigación pudieran rebajarle la pena.





