La masturbación se posiciona como una herramienta efectiva para mitigar los síntomas de la menopausia, según una encuesta realizada a 1.500 mujeres de entre 40 y 65 años. El estudio, que exploró los cambios que experimentaron durante esta etapa, cómo afectó su vida sexual y cómo gestionaron los síntomas, concluyó que tanto el sexo en pareja como el autoplacer son de los métodos más eficaces para sobrellevar esta transición.
Además, muchas encuestadas destacaron los beneficios de incluir la masturbación en sus rutinas de bienestar. El sondeo, llevado a cabo por Womanizer y el Instituto Kinsey de Estados Unidos, reveló que estos efectos positivos también se extienden a la perimenopausia, una fase previa a la menopausia que puede durar hasta 10 años y sobre la cual aún se habla muy poco.
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Por qué la masturbación ayuda durante la menopausia
Aunque síntomas como los sofocos o el dolor articular son ampliamente conocidos, el autoplacer también juega un papel crucial en aliviar otras molestias de la menopausia, como sudores nocturnos, cambios de humor, alteraciones del sueño, sequedad vaginal y escozor.
La masturbación estimula la liberación de hormonas que generan bienestar, mejora la calidad del sueño, eleva el estado de ánimo, mantiene los genitales activos y previene su envejecimiento prematuro. Además, fomenta una imagen corporal positiva, aspectos que suelen alterarse tanto en la perimenopausia como en la menopausia.

“No hay razón para que la masturbación siga siendo un tabú en el tratamiento de la menopausia. Las mujeres tienen derecho a conocer todas las opciones para enfrentar los retos de esta etapa, y el autoplacer puede ser una alternativa empoderadora y eficaz. ¡No guardemos el secreto!”, afirmó Ana Lombardía, psicóloga y sexóloga de Womanizer.
Menopausia y vida sexual
El estudio también exploró cómo la menopausia afecta la vida sexual. Un 46% de las mujeres calificó su libido como “alta” o “relativamente alta”, mientras que un 38% la describió como “baja” o “relativamente baja”. Solo un 8% la consideró “muy alta” o “muy baja”. En cuanto a satisfacción, el 62,2% declaró estar conforme con su vida sexual.
Para aquellas que no están satisfechas, los principales factores que afectan su libido incluyen el estrés y el cansancio (50%), problemas de autoimagen (27%), aburrimiento o falta de excitación (20%) y dolor durante las relaciones (18%). Respecto a la frecuencia sexual, el 4% tiene relaciones diarias, el 44% semanales, el 18% varias veces al mes, el 4% trimestrales y el 17% con menor frecuencia.
El fin del tabú: la masturbación femenina como símbolo de bienestar
Flora Proverbio, divulgadora y autora de Triángulos plateados. Inteligencia sexual para vivir el deseo en la madurez (Galerna), señaló que la pandemia y las redes sociales han contribuido a desestigmatizar la masturbación femenina. “Hoy somos protagonistas de un cambio de paradigma: entender que el autoplacer sexual es parte de nuestro bienestar. La posibilidad de descubrir nuevos disfrutes sexuales está literalmente en nuestras manos”, enfatizó.

Proverbio destacó también el impacto político y simbólico de esta práctica. “Masturbarnos no solo tiene implicancias físicas y emocionales, sino también políticas. En el ejercicio gozoso de tocarnos sin vergüenza, decidimos gozar plenamente y adquirir soberanía sobre nuestro placer”.
La masturbación, concluyen las especialistas, no es solo una herramienta para el alivio físico, sino una vía para reconectar con el cuerpo, el deseo y el bienestar en todas las etapas de la vida.




