Los primeros estadounidenses en votar en las elecciones de este 5 de noviembre serán los habitantes de Guam, en el Pacífico Occidental, uno de los 14 territorios insulares no incorporados de Estados Unidos.
Guam es conocido como “el lugar donde comienza el día” debido a su ubicación en el extremo este de la vasta geografía estadounidense. Sin embargo, el voto de los 32,000 guameños habilitados para sufragar no cuenta en el sistema electoral: es simbólico. Aunque los votos de Guam se suman al total de sufragios, no influyen en el resultado final, ya que Estados Unidos elige a su presidente a través de un sistema de voto indirecto que se decide en el Colegio Electoral. ¿Cuántos electores asigna Guam? La respuesta es contundente: ninguno.
Los 538 compromisarios del Colegio Electoral, quienes decidirán al próximo presidente, son elegidos solo en los 50 estados y el Distrito de Columbia. Incluso Puerto Rico, un estado asociado, no tiene representantes en el Colegio Electoral. Sin embargo, los residentes de Guam insisten en votar para expresar simbólicamente su derecho a elegir al comandante en jefe, en una isla cuya economía depende en gran medida de la defensa nacional y sus bases militares.
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¿Cómo funcionan las elecciones en Estados Unidos?
En 2016, Hillary Clinton obtuvo casi tres millones de votos más que Donald Trump, pero fue el republicano quien ganó la presidencia a través del Colegio Electoral. Un caso similar ocurrió en 2000, cuando Al Gore obtuvo medio millón de votos más que George W. Bush, quien, sin embargo, asumió la presidencia.
Estados Unidos utiliza un sistema de elección indirecta, donde se eligen delegados, y el candidato que alcance al menos 270 de los 538 votos electorales será el ganador. Este sistema, que data de 1787, se ha mantenido sin cambios significativos pese a múltiples intentos de reforma.
Cuando los estadounidenses votan por Kamala Harris o Donald Trump, en realidad están eligiendo a los delegados de sus estados, cuyos nombres no aparecen en las boletas y que, a menudo, son desconocidos para el electorado.
Asignación de electores por estado
Cada estado elige a un número de electores basado en su representación en el Congreso (población para la Cámara de Representantes y dos senadores por estado). Estados como California (54) y Texas (38) eligen numerosos delegados, mientras que Vermont, Alaska, Wyoming y Delaware eligen solo tres. En la mayoría de los estados, el candidato que obtenga la mayoría de los votos populares se lleva todos los votos electorales, aunque en Nebraska y Maine los electores se reparten de manera proporcional.
Los electores no están legalmente obligados a votar por el candidato que representan, aunque pocas veces se desvían, como ocurrió en 2016, cuando Trump perdió dos electores de Texas sin afectar su victoria. Los compromisarios se reunirán el 17 de diciembre para emitir sus votos, y el Congreso ratificará los resultados el 6 de enero de 2025.
Los estados clave
El sistema electoral estadounidense permite que el resultado se decida en unos pocos estados, llamados “swing states”, que suelen oscilar entre partidos en cada elección. Estos siete estados clave —Pensilvania, Wisconsin, Michigan, Carolina del Norte, Arizona, Nevada y Georgia— suman 94 votos electorales. Las encuestas muestran una competencia ajustada, y el voto latino podría ser decisivo en estos territorios: el 64% de los votantes hispanos en estos estados apoya a Harris, mientras que Trump cuenta con el 31%.
Analistas proyectan que Harris ya cuenta con 226 votos electorales, frente a los 219 de Trump, y necesitaría 44 votos adicionales en estos estados clave para ganar la elección. Trump, por su parte, necesitaría 51 votos más. Los resultados podrían depender de una estrecha diferencia en estos estados donde el voto latino y la lealtad política reciente se perfilan como factores determinantes en una contienda que parece estar empatada.




