Miles de migrantes atraviesan a diario la selva del Darién, enfrentando condiciones brutales en su intento por llegar a Estados Unidos. La situación es alarmante, especialmente para mujeres y niñas, quienes llevan consigo anticonceptivos de emergencia debido al alto riesgo de sufrir abusos sexuales, según denunció Tirana Hassan, directora de Human Rights Watch (HRW), a Noticias RCN.
HRW reporta que entre abril de 2021 y marzo de 2024, al menos 1.500 personas fueron víctimas de violencia sexual durante su paso por el Darién. «Esta cifra es alarmante en comparación con otras crisis documentadas en términos de derechos humanos«, subrayó Hassan.
El terror no se detiene ahí. El control de la ruta migratoria está en manos del Clan del Golfo, que regula la salida de migrantes desde Necoclí, Colombia. A pesar de la presencia de funcionarios de Migración Colombia, son los grupos criminales quienes organizan las salidas y controlan la travesía, según Juanita Gobertus, directora para las Américas de HRW.
Aumento de colombianos en la peligrosa travesía
Aunque la mayoría de los migrantes son venezolanos, el número de colombianos que optan por esta peligrosa ruta ha crecido significativamente en el último año. Panamá registra a los colombianos como la segunda nacionalidad más común entre los migrantes que cruzan el Darién. «Es alarmante que nuestros propios nacionales, sin los bloqueos que enfrentan haitianos y venezolanos, arriesguen su vida en esta travesía«, afirmó Ronald Rodríguez, del Observatorio de Venezuela.
A pesar de los riesgos, el peligroso cruce continúa siendo la única esperanza para miles que sueñan con una vida mejor o el anhelado ‘sueño americano’.




