El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, cerrará Notimex, una agencia nacional de noticias que ha estado en huelga durante años contra la mujer que él nombró para dirigirla.
Fundada en 1968, Notimex era en general un servicio apolítico que enviaba principalmente informes de noticias de los 32 estados de México, muchos de los cuales no eran cubiertos mucho por los periódicos del país que se publican a nivel nacional, debido a que casi todos tienen su sede en la Ciudad de México.
Los analistas dijeron que se trata del último capítulo de un intento de López Obrador por controlar medios de comunicación, organismos científicos o culturales públicos pertenecientes al gobierno.
El mandatario dijo que ya no hay necesidad de Notimex, y señaló que sus cuidadosamente orquestadas sesiones informativas matutinas son suficientes para mantener informado al país.
“Ya nosotros no necesitamos una agencia de noticias en el gobierno. Eso era de la época de los boletines y de la prensa oficial y oficiosa”, comentó López Obrador. “No es algo que nos haga falta como gobierno. Tenemos la mañanera”, en referencia a su conferencia de prensa diaria. Los trabajadores sindicalizados de Notimex se declararon en huelga en 2020, bajo el argumento de que algunos miembros habían sido despedidos injustamente o acosados por Sanjuana Martínez, quien fue nombrada por López Obrador para dirigir la dependencia en 2019, poco después de que él asumió el cargo. Las dos partes no han avanzado en la resolución del paro.
López Obrador aseveró que la agencia se cerrará después de que se llegue a un acuerdo para pagar las indemnizaciones de los trabajadores en huelga. Martínez dijo que estaba completamente de acuerdo con la decisión de cerrar la agencia de noticias de 55 años de antigüedad, que según ella estaba llena de corrupción cuando asumió el cargo.
Agregó que está de acuerdo en que las sesiones informativas matutinas del presidente –en las que blogueros y reporteros preseleccionados suelen hacer preguntas no incómodas y, a veces, declaran abiertamente su lealtad a López Obrador– son suficientes para mantener informados a los mexicanos.
López Obrador arremete habitualmente contra periodistas destacados, a los que tacha de lacayos corruptos de los conservadores.
La Asociación Mexicana de Derecho a la Información dijo que el gobierno de López Obrador ha mostrado una preocupante tendencia a convertir los medios de comunicación financiados con fondos públicos en voceros de su gobierno.
La cobertura de una marcha de partidarios de López Obrador en noviembre en la Ciudad de México fue uno de los ejemplos citados por el grupo.
Las emisoras públicas de radio y televisión –la mayoría de las cuales antes emitían principalmente programas culturales, científicos o educativos– se politizaron rápidamente, cediendo espacios promocionales para atraer a la gente a la marcha de López Obrador y emitiendo una cobertura aduladora de la misma.
El presidente no sólo ha disuelto medios de comunicación y agencias reguladoras; las ha privado de financiación o se ha negado a aprobar nombramientos en sus intentos por concentrar la cobertura mediática y la toma de decisiones en sus propias manos. En 2021, su gobierno intentó encerrar a 31 académicos, profesores y científicos en la prisión de máxima seguridad por recibir dinero de un fondo científico del gobierno. Los investigadores implicados han negado que los fondos fueran ilegales o se utilizaran indebidamente.
LaNación.-




