Un alumno de 14 años de edad atacó este miércoles con un hacha a dos niñas de 9 años de edad en una escuela de Brasil ubicada en la zona rural Farías Brito de la región de Carirí, en el interior del estado de Ceará, en el noroeste del país. El agresor quedó detenido y fue procesado por intento de homicidio.
Lejos de ser un incidente aislado, este episodio se alineó con el trágico hecho que protagonizó un hombre de 25 años el pasado 5 de abril, cuando asesinó con un hacha a cuatro niños de entre 4 y 7 años de edad en un jardín de infantes en Blumenau, estado de Santa Catarina.
En el caso más reciente, las dos víctimas de 9 años, que cursan el cuarto grado, fueron hospitalizadas en un hospital de la Barbalha. Una de ellas fue dada de alta, mientras que la otra continúa en terapia intensiva a la espera de una operación por una herida en el cráneo.
Júnior Almeida, secretario de Educación del Municipio, informó que las clases fueron suspendidas por los próximos dos días y que el ataque ocurrió a la tarde en horario escolar, cuando los alumnos se encontraban en sus aulas.

El gobernador Elmano de Freitas, que se encuentra de viaje en China con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, lamentó el ataque en Twitter: «Desde mi misión oficial a China, he seguido este lamentable episodio de violencia ocurrido hoy en una escuela municipal de Farias Brito, en la región de Cariri. Nuestro Gobierno dispondrá de lo necesario para apoyar al municipio y a las familias».
«La Secretaría de la Protección Social está trabajando para brindar apoyo psicológico a los familiares de las víctimas, a quienes les expreso mi solidaridad por lo sucedido. ¡La escuela es un lugar de aprendizaje y paz!», completó.
Por su parte, el ministro de Justicia, Flávio Dino, explicó en diálogo con el canal de noticias GloboNews que la Secretaría Nacional del Consumidor comenzará procedimientos para determinar la responsabilidad de las redes sociales en la difusión de amenazas.
Si las plataformas no eliminan el contenido ilícito, pueden ser suspendidas o clausuradas en Brasil, sobre todo con la negativa de la estadounidense Twitter a censurar mensajes a favor de masacres en escuelas.
«Tenemos dos caminos que vamos a adoptar de forma concurrente: por un lado, sanciones administrativas que pueden llegar a la suspensión de la actividad de la empresa. Y, en caso de incumplimiento, podríamos llegar al límite de que dejen de funcionar», agregó.
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Clarin.-




