A raíz de un fuerte dolor de espalda, el presidente Alberto Fernández fue trasladado ayer por la tarde al Sanatorio Otamendi, donde se constató que padece una hernia de disco lumbar. De acuerdo con un comunicado de la Unidad Médica Presidencial (UMP), el mandatario deberá mantener reposo en la quinta de Olivos y realizarse en las próximas 48 o 72 horas un bloqueo radicular, un tratamiento específico para mitigar dolores agudos.
Fernández fue trasladado al centro de salud del barrio porteño de Recoleta al caer la tarde. A las 20.20, luego de que trascendió la noticia, la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, difundió un breve comunicado de la UMP: “El señor presidente de la Nación, doctor Alberto Ángel Fernández, presenta un cuadro de dolor lumbar agudo, motivo por el cual se realizarán los estudios correspondientes con el fin de poder administrarle un tratamiento específico. Se mantendrá informada a la opinión pública”.
Según pudo reconstruir la nacion de fuentes cercanas al mandatario, la dolencia en la zona lumbar comenzó anteayer, mientras Fernández estaba en la Casa Rosada. Con el correr de las horas se hizo más intensa y ayer a última hora de la tarde, cuando el dolor se volvió más agudo, el titular de la UMP, Federico Saavedra, recomendó que Fernández se hiciera una resonancia magnética. Por ese motivo, el mandatario fue trasladado al Sanatorio Otamendi.
A las 21.40, Alberto Fernández dejó el Sanatorio Otamendi acompañado por su mujer, Fabiola Yañez. En simultáneo, la UMP dio a conocer el segundo comunicado: “Al señor presidente de la Nación, doctor D. Alberto Ángel Fernández, le realizaron los estudios correspondientes, evidenciándose una hernia de disco lumbar, por tal motivo se realizará un bloqueo radicular programado en 48/72 horas. Se le indica reposo y adecuar sus actividades en la residencia presidencial de Olivos.
Reuniones y malas noticias
La orden de reposo dio por tierra con la agenda prevista para hoy: Fernández planeaba viajar al Chaco para anunciar obras y mostrarse junto a Jorge Capitanich, uno de los gobernadores más cercanos a la vicepresidenta Cristina Kirchner y que recorre el país coqueteando con la idea de postularse a la presidencia.
Anteayer, el mandatario mantuvo una reunión con el presidente de River Plate y directivo del Banco Macro, Jorge Brito (h.). También con la secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra; el ministro de Defensa, Jorge Taiana, y con el asesor presidencial Ricardo Forster.
Ayer, por su parte, se reunió con la flamante titular de la Oficina Anticorrupción, Verónica Gómez, la abogada surgida del socialismo porteño que él mismo eligió para el cargo, que llevaba casi tres meses vacante tras la renuncia de Félix Crous.
A las 16 llegó la noticia que el Gobierno buscaba evitar: el Indec comunicó que la inflación de febrero fue del 6,6% y que, de ese modo, la suba interanual de precios superó los dos dígitos y alcanzó el 102,5%, el mayor registro en los últimos 32 años. En todo momento, según detalló un estrecho colaborador suyo, Fernández se mantuvo comunicado con el ministro de Economía, Sergio Massa.
Hoy, de hecho, se cumplirá un año del momento en que Fernández anunció el inicio de la guerra contra la inflación, previsto para el viernes 18 de marzo de 2022.
Un hombre del entorno presidencial recordó que Fernández había sufrido un episodio similar de dolor lumbar hace 15 años, a poco de asumir como jefe de Gabinete de Néstor Kirchner.
El episodio de ayer se produjo cuatro meses después del último problema de salud que afectó al Presidente, que ocurrió mientras participaba en la Cumbre del G-20 en Bali, Indonesia: una gastritis erosiva, que generó un sangrado que afectó, a su vez, la presión sanguínea del mandatario. En esa oportunidad Fernández fue trasladado al Sanglah General Hospital de Bali, acompañado por el ministro de Salud de Indonesia, Budi Gunadi Sadikin; el doctor argentino Manuel Estigarribia, de la UMP; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, y la portavoz Cerruti. El primer mandatario había llegado a la ciudad asiática un día antes, para participar del foro internacional, y luego de una gira que incluyó reuniones en países de Europa.
Tras un primer diagnóstico que hablaba de “hipotensión”, como se conoce el padecimiento en que el paciente tiene la presión arterial extremadamente baja, el Presidente terminó comunicando que había sufrido “una descompensación producto de una gastritis erosiva, que generó un sangrado que generó una baja de la presión importante”. Luego, el equipo médico presidencial emitió un comunicado con palabras similares a las que había utilizado el jefe del Estado.
LaNación.-




