Una mujer de 57 años de edad y su hijo de tan sólo 23 años de edad, ambos de nacionalidad venezolana, fueron hallados muertos en un hotel de la ciudad de Mendoza en el interior de Argentina. Con ellos estaba un menor de cinco años, de nacionalidad brasilera, presuntamente hijo del ahora occiso, quien ya se encuentra fuera de peligro.
De acuerdo con las informaciones recabadas por los medios locales, Irma del Carmen Tovar Nacuare, y Rodolfo Valentino González Tovar, de 23 años, radicado en Argentina e hijo de la dama, se alojaron desde el pasado jueves en una habitación del apart hotel Reina Victoria.
El domingo cuando el personal de limpieza fue a realizar las tareas de mantenimiento, tocaron la puerta y nadie respondía, sin embargo, escucharon la regadera del baño abierta, por lo que decidieron ingresar y se encontraron con una terrorífica escena: la mujer muerta en el dormitorio, recostada sobre la cama donde también estaba el menor, aún con signos vitales, mientras que el hombre yacía en el piso del comedor. Aparentemente, las víctimas llevaban varias horas sin vida en el interior del departamento.
Rápidamente se comunicaron con una ambulancia que trasladó al menor hasta el hospital más cercano, donde fue atendido.
Según el reporte policial, «al menor se le observaron manchas de orina, y al lado de los cuerpos manchas de vómitos, por lo cual se investiga un posible caso de intoxicación». No se registraron signos de violencia en el lugar.
Al lugar se apersonaron funcionarios de la Policía Científica a realizar las pericias correspondientes y en principio la sospecha más firme es que se trataría de una intoxicación por alimentos en mal estado.
Una vez finalizadas las labores en la escena del hecho, los cadáveres del joven y la mujer fueron llevados al Cuerpo Médico Forense (CMF), donde serán sometidos a una necropsia para poder determinar las causas de muerte.
El parte médico del hospital indica que el nene ingresó con un cuadro de deshidratación y que, al ser asistido en la guardia médica, recuperó sus parámetros normales. Por ahora, permanece en observación en el principal hospital pediátrico de Mendoza, a la espera de una medida judicial para decidir si hay otros familiares o adultos responsables del chico.
“Lo están alimentando y conteniendo pero es necesario que venga algún pariente cercano. Ayer, al ser encontrado, no hablaba y tenía la mirada perdida, pero no estaba intoxicado. Sí estresado, deshidratado y en estado de shock”, dijo Ciro Aponte, de la comunidad venezolana en Mendoza, a Télam.



