Un grupo de delincuentes asaltó la casa del extenista argentino Juan Martín del Potro en la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires, durante la noche de este viernes. Según los primeros informes, los asaltantes se llevaron dinero, joyas, relojes, trofeos, medallas y diversos recuerdos deportivos, entre los que se encontraban varias raquetas del exdeportista.
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Detalles del asalto
De acuerdo con medios locales, el incidente ocurrió en una propiedad ubicada en la zona de Don Bosco. Los delincuentes ingresaron tras romper uno de los ventanales y aprovecharon que la familia del exjugador no se encontraba en el lugar para sustraer los objetos de valor.
La madre de Del Potro, Patricia Lucas, descubrió el robo al regresar al domicilio y encontrar la vivienda desordenada y con daños materiales. De inmediato dio aviso a la policía, que se presentó en el lugar para realizar los peritajes correspondientes e iniciar un operativo de búsqueda en los alrededores.
Debido a que los asaltantes recorrieron todas las habitaciones y seleccionaron piezas específicas de gran valor sentimental y económico —incluida una alianza matrimonial que perteneció al padre del tenista—, las autoridades sospechan que los delincuentes contaban con información previa sobre la distribución de la casa y los objetos que resguardaba. Hasta el momento, no se han registrado detenciones ni se han recuperado las pertenencias.

El presente de Del Potro: Enfocado en la formación de nuevas generaciones
A pesar de haberse retirado oficialmente del tenis profesional en 2022 debido a una persistente lesión de rodilla, Juan Martín del Potro se mantiene vinculado al deporte desde una perspectiva formativa y de mentoría. Actualmente se desempeña como embajador del Roland Garros Junior, un torneo juvenil que se desarrolla en Brasil y que otorga a los campeones un lugar en el cuadro principal del torneo de París.
En una entrevista reciente concedida en San Pablo, el ex número 3 del mundo compartió cómo vive esta nueva etapa de su vida, lejos de la presión de la competencia:
«Antes siempre pensaba en cómo volver a jugar y cómo curar mi rodilla. Ahora, cuando veo jugar a mis antiguos compañeros, siento que podría estar ahí, pero ya sin resentimiento. Con nostalgia, sí, pero disfrutando de verlos jugar«.
Del Potro explicó que su rol principal con los jóvenes menores de 17 años de edad es ayudarlos a manejar la carga emocional y las expectativas, recordándoles que el éxito en la etapa juvenil no garantiza automáticamente una carrera en la élite profesional.
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El extenista destacó la importancia de humanizar el proceso y permitir que los jóvenes disfruten de otras actividades, concluyendo que el tenis es un deporte de alta presión desde el primer día y que la verdadera vida sin esa carga emocional comienza después del retiro.
Con Información de Infobae.-



