El presidente Javier Milei ha solicitado al nuevo canciller, Gerardo Werthein, que reduzca a la mitad el personal del Ministerio de Relaciones Exteriores y del cuerpo diplomático. Antes de asumir el cargo, Werthein pidió a secretarios y subsecretarios de la Cancillería que pongan sus renuncias a disposición para evaluar su permanencia. También se reunió con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, para definir cómo implementar el recorte entre los 6,000 empleados de la institución.
El pedido de Milei a Werthein busca concretar la anunciada «purga» en la Cancillería, que podría afectar hasta la mitad del personal diplomático, según fuentes del Gobierno.
Werthein asumió el cargo en reemplazo de Diana Mondino, quien fue desplazada tras el voto argentino en la ONU a favor de Cuba y en contra del embargo de Estados Unidos. Esta postura generó una crisis diplomática al alinear a Argentina en contra de sus principales aliados, Estados Unidos e Israel, en política exterior. Fuentes cercanas a la Casa Rosada anticiparon que los primeros despidos se enfocarán en aquellos que tuvieron responsabilidad en la decisión de apoyar a Cuba.
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Durante una entrevista realizada por su pareja, Amalia “Yuyito” González, el presidente Milei reiteró su determinación de avanzar con los despidos en la Cancillería. “Las personas involucradas en esa decisión son traidoras a la patria y estoy dispuesto a despedirlas a todas. La política exterior la fija el Presidente, no se puede votar cualquier cosa”, afirmó. Milei sostuvo que se está evaluando la vía legal para proceder con las destituciones y añadió que todos los implicados en la votación a favor de Cuba serán sumariados y despedidos.
El presidente también criticó a quienes, según él, respaldan la “agenda woke” dentro de la Agenda 2030 y el Pacto 2045, acusándolos de querer imponer sus valores y manejar la vida de otros. “Si quieren manejar el país, que ganen las elecciones”, expresó en referencia a funcionarios de la Cancillería que respaldaron políticas que, en su opinión, contradicen sus principios de libertad individual.
El rol de Sturzenegger
Además de la «purga», el Gobierno planea reducir a la mitad el personal de la Cancillería, de alrededor de seis mil empleados. Para ello, Werthein y Sturzenegger han mantenido reuniones para evaluar las condiciones de contratación y las posibilidades de implementar el recorte.
Fuentes del Ejecutivo señalaron que Werthein y Sturzenegger trabajan en un rediseño estructural de la Cancillería desde que Milei anunció a Werthein como nuevo canciller.
Además, el Gobierno había anunciado una auditoría del personal diplomático para identificar y remover a quienes impulsen «agendas enemigas de la libertad». Esta medida está dirigida contra aquellos empleados de la Cancillería que apoyaron la decisión de Mondino de votar a favor de Cuba. En la Casa Rosada, consideran que esos funcionarios “juegan en contra de las ideas del Presidente” y estudian la posibilidad de reducir embajadas, proponiendo en su lugar agencias de representación en países donde consideran innecesario el costo de una sede diplomática completa.
Antes de la salida de Mondino, el apoyo a Cuba había sido justificado como una medida pragmática orientada a ganar votos internacionales en favor de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.




