El dólar libre dio una tregua este miércoles: la divisa recortó 20 pesos en sus precios de venta, lo que significa 4%, a $475, para alejarse de su máximo histórico del martes, cuando rozó los 500 pesos al mediodía.
A poco más de nueve meses del recambio presidencial, con las elecciones de por medio, está naturalizado que se acentúe la incertidumbre por los eventuales cambios de política económica que se avecinan, mientras que un contexto inflacionario más que desfavorable potencia los movimientos de las cotizaciones alternativas del dólar.
¿A qué se debió la baja del dólar libre?
1) Sobreprecio. Aunque esperan en el futuro muchas ruedas alcistas -y algunas bajistas- con fuerte volatilidad, hay que subrayar que la divisa negociada en el mercado paralelo hilvanó diez ruedas seguidas de alza, en lo que se denominó una “corrida” por la velocidad de ascenso de dólar libre. Hay que recordar que el pasado 10 de abril el billete estuvo ofrecido a $391 y tocó el martes un récord de $495, un salto del 100 pesos o un 25,6 por ciento.
Un precio que amenazó la barrera de los 500 pesos pudo parecer caro para el corto plazo y alejó la demanda, a la vez que otros inversores consideraron oportuno salir a vender para aprovechar una ganancia tan amplia obtenida en solo dos semanas.
2) Intervención oficial. Desde la tarde de ayer, el ministro de Economía, Sergio Massa, decidió apelar a una intervención sobre los dólares bursátiles por fuera de lo establecido en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ante el gesto político de apoyo que dio el propio organismo al ratificar que habrá negociaciones para reformatear de manera profunda el programa vigente.
Al bajar los precios del “contado con liqui” y el MEP con la operatoria de bonos en el mercado secundario, indirectamente se consigue baja los precios del dólar libre, pues estos mercados están comunicados, al punto de producirse operaciones de arbitraje cuando hay amplia disparidad entre ellos.
Massa ordenó que el Banco Central empiece a intervenir en el mercado de los dólares financieros (el contado con liquidación y el Bolsa o MEP) con una herramienta que tenía limitada por el acuerdo y que implicaba el uso de las escasas reservas para mantener a raya los valores de esas cotizaciones.
Infobae.-




