Texto y fotos: Carlos Iván Suárez- Con una mancha de sangre en el piso quedó marcado el lugar donde asesinaron al joven Juan Francisco Fernández Acosta, de 27 años de edad, quien se encontraba frente a su residencia, tomándose una cerveza con su amigo Thomás Vásquez, y fueron atracados por un hombre con acento argentino.
Ellos se encontraban sentados, en la puerta de una bicicletería ubicada en las calles Gorriti y Araoz en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires, tenían aproximadamente 10 minutos ahí, cuando arribó el sujeto, de contextura delgada, de 1,75cm aproximadamente, de tez morena, cabello corto y una camiseta del Boca, quien les sacó un arma de fuego, les anunció que se trataba de un robo, apuntó contra Thomás, quien creyó que se trataba de un facsimil y luego le pidió el celular marca Motorola al hoy occiso.
«¿Te querés morir?», le preguntó el asesino al venezolano, y al oponerse al robo, le disparó en la cabeza, cuyo proyectil no tuvo salida. De inmediato Fernández Acosta cayó al piso y el delincuente corrió hacia Honduras con el celular de la víctima. Vásquez rápidamente llamó al 911 y unos 20 minutos después llegó una ambulancia, en la que trasladaron a Juan Francisco hasta el hospital Fernández.

El joven ingeniero en electrónica, estaba en la unidad de cuidados intensivos hasta la madrugada del lunes, cuando finalmente lo desconectaron, ya que, tenía muerte cerebral.
En el sitio del suceso hay dos cámaras de seguridad, las que se cree que son las que han usado para analizar en la policía, ya que, el homicida llevaba el rostro descubierto y no tenía puesto nada en la cabeza.


El joven ingeniero, era oriundo de Caracas, tenía 27 años de edad, y según sus compañeros de residencia, recientemente había llegado su novia quien vivía en Perú. El joven tenía cuatro años en Argentina y unos tres años viviendo en el lugar, primero en la habitación 10 y luego se mudó a una que estaba más cercana a la puerta, según confirmó Anthony Guevara, uno de los habitantes en el hostel.





